Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
Apenas acabó don Quijote de decir esta razón , cuando con un gran golpe abrieron las puertas del aposento , y del sobresalto del golpe se le cayó a doña Rodríguez la vela de la mano , y quedó la estancia como boca de lobo , como suele decirse . Luego sintió la pobre dueña que la asían de la garganta con dos manos , tan fuertemente que no la dejaban gañir , y que otra persona , con mucha presteza , sin hablar palabra , le alzaba las faldas , y con una , al parecer , chinela , le comenzó a dar tantos azotes , que era una compasión ; y , aunque don Quijote se la tenía , no se meneaba del lecho , y no sabía qué podía ser aquello , y estábase quedo y callando , y aun temiendo no viniese por él la tanda y tunda azotesca . Y no fue vano su temor , porque , en dejando molida a la dueña los callados verdugos ( la cual no osaba quejarse ) , acudieron a don Quijote , y , desenvolviéndole de la sábana y de la colcha , le pellizcaron tan a menudo y tan reciamente , que no pudo dejar de defenderse a puñadas , y todo esto en silencio admirable . Duró la batalla casi media hora ; saliéronse las fantasmas , recogió doña Rodríguez sus faldas , y , gimiendo su desgracia , se salió por la puerta afuera , sin decir palabra a don Quijote , el cual , doloroso y pellizcado , confuso y pensativo , se quedó solo , donde le dejaremos deseoso de saber quién había sido el perverso encantador que tal le había puesto . Pero ello se dirá a su tiempo , que Sancho Panza nos llama , y el buen concierto de la historia lo pide . Capítulo XLIX . De lo que le sucedió a Sancho Panza rondando su ínsula Dejamos al gran gobernador enojado y mohíno con el labrador pintor y socarrón , el cual , industriado del mayordomo , y el mayordomo del duque , se burlaban de Sancho ; pero él se las tenía tiesas a todos , maguera tonto , bronco y rollizo , y dijo a los que con él estaban , y al doctor Pedro Recio , que , como se acabó el secreto de la carta del duque , había vuelto a entrar en la sala : — Ahora verdaderamente que entiendo que los jueces y gobernadores deben de ser , o han de ser , de bronce , para no sentir las importunidades de los negociantes , que a todas horas y a todos tiempos quieren que los escuchen y despachen , atendiendo sólo a su negocio , venga lo que viniere ; y si el pobre del juez no los escucha y despacha , o porque no puede o porque no es aquél el tiempo diputado para darles audiencia , luego les maldicen y murmuran , y les roen los huesos , y aun les deslindan los linajes . Negociante necio , negociante mentecato , no te apresures ; espera sazón y coyuntura para negociar : no vengas a la hora del comer ni a la del dormir , que los jueces son de carne y de hueso y han de dar a la naturaleza lo que naturalmente les pide , si no es yo , que no le doy de comer a la mía , merced al señor doctor Pedro Recio Tirteafuera , que está delante , que quiere que muera de hambre , y afirma que esta muerte es vida , que así se la dé Dios a él y a todos los de su ralea : digo , a la de los malos médicos , que la de los buenos , palmas y lauros merecen .
Назад Сторінка 628 з 759 Сторінка 628 з 759 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.