Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
Y volvía . Volvía por no poder sufrir la soledad . Pues en la soledad , jamás lograba estar solo , sino que siempre allí el otro . El otro ! Llegó a sorprenderse en diálogo con él , tramando lo que el otro le decía . Y el otro , en estos diálogos solitarios , en estos monólogos dialogados , le decía cosas indiferentes o gratas , no le mostraba ningún rencor . « Por qué no me odia , Dios mío ! — llegó a decirse . — Por qué no me odia ? » Y se sorprendió un día a sí mismo a punto de pedir a Dios , en infame oración diabólica , que infiltrase en el alma de Abel odio a él , a Joaquín . Y otra vez : « Ah , si me envidiase . . . si me envidiase . . . ! » Y a esta idea , que como fulgor lívido cruzó por las tinieblas de su espíritu de amargura , sintió un gozo como de derretimiento , un gozo que le hizo temblar hasta los tuétanos del alma , escalofriados . Ser envidiado . . . ! Ser envidiado . . . ! « Mas no es esto — se dijo luego — que me odio , que me envidio a mí mismo . . . ? » Fuese a la puerta , la cerró con llave , miró a todos lados , y al verse solo arrodillóse murmurando con lágrimas de las que escaldan en la voz : « Señor , Señor . Tú me dijiste : ama a tu prójimo como a ti mismo ! Y yo no amo al prójimo , no puedo amarle , porque no me amo , no sé amarme , no puedo amarme a mí mismo . Qué has hecho de mí , Señor ! » Fué luego a cojer la Biblia y la abrió por donde dice : « Y Jehová dijo a Caín : dónde está Abel tu hermano ? » Cerró lentamente el libro , murmurando : « Y dónde estoy yo ? » Oyó entonces ruido fuera y se apresuró a abrir la puerta . « Papá , papaíto ! » , exclamó su hija al entrar . Aquella voz fresca pareció volverle a la luz . Besó a la muchacha y rozándole el oído con la boca le dijo bajo , muy bajito , para que no lo oyera nadie : « Reza por tu padre , hija mía ! » — Padre ! Padre ! — gimió la muchacha , echándole los brazos al cuello . Ocultó la cabeza en el hombro de la hija y rompió a llorar . — Qué te pasa , papá , estás enfermo ? — Sí , estoy enfermo . Pero no quieras saber más . XXII Y volvió al Casino . Era inútil resistirlo . Cada día se inventaba a sí mismo un pretexto para ir allá . Y el molino de la peña seguía moliendo . Allí estaba Federico Cuadrado , implacable , que en cuanto oía que alguien elogiaba a otro preguntaba : « Contra quién va ese elogio ? » — Porque a mí — decía con su vocecita fría y cortante — no me la dan con queso ; cuando se elogia mucho a uno , se tiene presente a otro al que se trata de rebajar con ese elogio , a un rival del elogiado . Eso cuando no se le elogia con mala intención , por ensañarse en él . . . Nadie elogia con buena intención .
Назад Сторінка 33 з 59 Сторінка 33 з 59 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.