Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
Tomo II - XII - Quedaban migajas , no muy añejas aún , del pan de la boda , cuando don Pedro celebró con Julián una conferencia , conviniendo ambos en lo urgente de que el capellán se adelantase a salir a los Pazos para adoptar varias precauciones indispensables y civilizar algo la huronera , mientras no iban a vivirla sus dueños . Julián aceptó la comisión , y entonces el señorito mostró remordimientos o escrúpulos de habérsela encomendado . — Mire usted — advirtió — que allí se necesitan muchas agallas . . . . Primitivo es hombre de malos hígados , capaz de darle a usted cien vueltas . . . . — Dios delante . Matar no me matará . — No lo diga usted dos veces — insistió el señor de Ulloa , impulsado por voces de su conciencia , que en aquel momento se dejaban oír claras y apremiantes — . Ya le avisé a usted en otra ocasión de cómo es Primitivo : capaz de cualquier desafuero . . . . Lo que yo no creo es que vaya a cometer barbaridades por gusto de cometerlas , ni aun en el primer momento , cuando le ciega el deseo de la venganza . . . . Con todo . . . . No era ésta la única vez que don Pedro manifestaba sagacidad en el conocimiento de caracteres y personas , don esterilizado por la falta de nociones de cultura moral y delicadeza , de ésas que hoy exige la sociedad a quien , mediante el nacimiento , la riqueza o el poder , ocupa en ella lugar preeminente . Prosiguió el señorito : — Primitivo no es un bárbaro . . . . Pero es un bribón redomado y taimadísimo , que no se para en barras con tal de lograr sus fines . . . . ¡ Demontres ! Harto estoy de saberlo . . . . El día que nos vinimos . . . si él pudiese detenernos soplándonos un tiro a mansalva . . . no doy dos cuartos por su pellejo de usted ni por el mío . Estremecióse Julián , y se le borraron las rosadas tintas de los pómulos . No era de madera de héroes , lo cual le salía a la cara . A don Pedro le divertía infinito el miedo del capellán . En la índole de don Pedro había un fondo de crueldad , sostenido por su vida grosera . — Apostemos — exclamó riéndose — que la cruz aquélla del camino va usted a pasarla rezando . — No digo que no — contestó Julián repuesto ya — ; mas no por eso me niego a ir . Es mi deber ; de suerte que no hago nada de extraordinario en cumplirlo . Dios sobre todo . . . . A veces no es tan fiero el león como lo pintan . — No le tiene cuenta ahora a Primitivo meterse en dibujos . Calló Julián . Al cabo exclamó : — Señorito , ¡ si usted adoptase una buena resolución ! ¡ Echar a ese hombre , señorito , echarlo ! — Calle usted , hombre , calle usted . . . . Le pondremos a raya . . . . Pero eso de echar . . . . ¿ Y los perros ? ¿ Y la caza ? ¿ Y aquellas gentes , y todo aquel cotarro , que nadie me lo entiende sino él ? Desengáñese usted : sin Primitivo no me arreglo yo allí . . . . Haga usted la prueba , sólo por gusto , de aquillotrarme algunas cosas de las que Primitivo maneja durmiendo . . . . Además , crea usted lo que le digo , que es como el Evangelio : si echa usted a Primitivo por la puerta , se nos entrará por la ventana . ¡ Diantre ! ¡ Si sabré yo quién es Primitivo ! Julián balbució : — ¿ Y . . . de lo demás . . . ? — De lo demás . . . . Arréglese usted como quiera . . . . Lleva usted plenos poderes .
Назад Сторінка 63 з 167 Сторінка 63 з 167 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.