Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
— Sí . . . No haber más que un Dios , un Dios solo . — ¿ Y a mí , qué ? Por mí que haigan dos o cuarenta , todos los que ellos mesmos quieran haberse . . . Pero di , gorrón , me has quitado la peseta . No me importa . Pa ti era . — ¡ Un Dios solo ! » . Y viéndole coger el palo , se puso la mujer en guardia , diciéndole : « Ea , no pegues , Jai . Basta ya de sahumerio , y ponte a hacer la cena . ¿ Cuánto dinero tienes ? ¿ Qué quieres que te traiga ? . . . — ¡ B'rrachona ! no haber diniero . . . Llevarlo los embaixos , tú dormida . — ¿ Qué te traigo ? — murmuró la mujer negra tambaleándose y cerrando los ojos — . Aguárdate un poquitín . Tengo sueño , Jai » . Cayó nuevamente en profundo sopor , y Almudena , que había requerido el palo con intenciones de usarlo como infalible remedio de la embriaguez , tuvo lástima y suspiró fuerte , mascullando estas o parecidas palabras : « Pegar ti otro día » . VI Casi no es hipérbole decir que la señá Benina , al salir de Santa Casilda , poseyendo el incompleto duro que calmaba sus mortales angustias , iba por rondas , travesías y calles como una flecha . Con sesenta años a la espalda , conservaba su agilidad y viveza , unidas a una perseverancia inagotable . Se había pasado lo mejor de la vida en un ajetreo afanoso , que exigía tanta actividad como travesura , esfuerzos locos de la mente y de los músculos , y en tal enseñanza se había fortificado de cuerpo y espíritu , formándose en ella el temple extraordinario de mujer que irán conociendo los que lean esta puntual historia de su vida . Con increíble presteza entró en una botica de la calle de Toledo ; recogió medicinas que había encargado muy de mañana ; después hizo parada en la carnicería y en la tienda de ultramarinos , llevando su compra en distintos envoltorios de papel , y , por fin , entró en una casa de la calle Imperial , próxima a la rinconada en que está el Almotacén y Fiel Contraste . Deslizose a lo largo del portal angosto , obstruido y casi intransitable por los colgajos de un comercio de cordelería que en él existe ; subió la escalera , con rápidos andares hasta el principal , con moderado paso hasta el segundo ; llegó jadeante al tercero , que era el último , con honores de sotabanco . Dio vuelta a un patio grande , por galería de emplomados cristales , de suelo desigual , a causa de los hundimientos y desniveles de la vieja fábrica , y al fin llegó a una puerta de cuarterones , despintada ; llamó . . . Era su casa , la casa de su señora , la cual , en persona , tentando las paredes , salió al ruido de la campanilla , o más bien afónico cencerreo , y abrió , no sin la precaución de preguntar por la mirilla , cuadrada , defendida por una cruz de hierro . « Gracias a Dios , mujer . . . — le dijo en la misma puerta — . ¡ Vaya unas horas ! Creí que te había cogido un coche , o que te había dado un accidente » .
Назад Сторінка 20 з 167 Сторінка 20 з 167 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.