Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
Capítulo X A mi regreso , que hice lentamente , la imagen de María volvió a asirse a mi memoria . Aquellas soledades , sus bosques silenciosos , sus flores , sus aves y sus aguas , ¿ por qué me hablaban de ella ? ¿ Qué había allí de María ? en las sombras húmedas , en la brisa que movía los follajes , en el rumor del río . . . Era que veía el Edén , pero faltaba ella ; era que no podía dejar de amarla , aunque no me amase . Y aspiraba el perfume del ramo de azucenas silvestres que las hijas de José habían formado para mí , pensando yo que acaso merecerían ser tocadas por los labios de María : así se habían debilitado en tan pocas horas mis propósitos heroicos de la noche . Apenas llegué a casa , me dirigí al costurero de mi madre : María estaba con ella ; mis hermanas se habían ido al baño . Después de contestarme el saludo , María bajó los ojos sobre la costura . Mi madre se manifestó regocijada por mi vuelta ; pues sobresaltados en casa con la demora , habían enviado a buscarme en aquel momento . Hablaba con ella ponderando los progresos de José , y Mayo quitaba con la lengua a mis vestidos los cadillos que se les habían prendido en las malezas . Levantó María otra vez los ojos , fijándolos en el ramo de azucenas que tenía yo en la mano izquierda , mientras me apoyaba con la derecha en la escopeta : creí comprender que las deseaba , pero un temor indefinible , cierto respeto a mi madre y a mis propósitos de por la noche , me impidieron ofrecérselas . Mas me deleitaba imaginando cuán bella quedaría una de mis pequeñas azucenas sobre sus cabellos de color castaño luciente . Para ella debían ser , porque habría recogido durante la mañana azahares y violetas para el florero de mi mesa . Cuando entré a mi cuarto no vi una flor allí . Si hubiese encontrado enrollada sobre la mesa una víbora , no hubiera yo sentido emoción igual a la que me ocasionó la ausencia de las flores : su fragancia había llegado a ser algo del espíritu de María que vagaba a mi alrededor en las horas de estudio , que se mecía en las cortinas de mi lecho durante la noche . . . ¡ Ah ! ¡ conque era verdad que no me amaba ! ¡ conque había podido engañarme tanto mi imaginación visionaria ! Y de ese ramo que había traído para ella , ¿ qué podía yo hacer ? Si otra mujer , bella y seductora , hubiese estado allí en ese momento , en ese instante de resentimiento contra mi orgullo , de resentimiento con María , a ella lo habría dado a condición de que lo mostrase a todos y se embelleciera con él . Lo llevé a mis labios como para despedirme por última vez de una ilusión querida , y lo arrojé por la ventana . Capítulo XI Hice esfuerzos para mostrarme jovial durante el resto del día . En la mesa hablé con entusiasmo de las mujeres hermosas de Bogotá , y ponderé intencionalmente las gracias y el ingenio de P * * * . Mi padre se complacía oyéndome : Eloísa habría querido que la sobremesa durase hasta la noche . María estuvo callada ; pero me pareció que sus mejillas palidecían algunas veces , y que su primitivo color no había vuelto a ellas , así como el de las rosas que durante la noche han engalanado un festín . Hacia la última parte de la conversación , María había fingido jugar con la cabellera de Juan , hermano mío de tres años de edad a quien ella mimaba . Soportó hasta el fin ; mas tan luego como me puse en pie , se dirigió ella con el niño al jardín .
Назад Сторінка 14 з 176 Сторінка 14 з 176 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.