Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
Empezaron á discurrirme distracciones ; me ofrecieron llevarme al teatro ; me suspendieron los estudios , y diéronme á beber leche recién ordeñada y espumosa . Después me echaron por el cogote y la espalda duchas de agua fría , para fortificar mis nervios ; y noté que mi padre , en la mesa ó por las mañanas cuando iba á su alcoba á darle los buenos días , me miraba fijamente un rato y á veces sus manos se escurrían por mi espinazo abajo , palpando y tentando mis vértebras . Yo bajaba hipócritamente los ojos , resuelto á dejarme morir antes que confesar el delito . En librándome de la cariñosa fiscalización de la familia , ya estaba con mi dama del retrato . Por fin , para mejor acercarme á ella , acordé suprimir el frío cristal : vacilé al ir á ponerlo en obra ; al cabo pudo más el amor que el vago miedo que semejante profanación me inspiraba , y con gran destreza logré arrancar el vidrio y dejar patente la plancha de marfil . Al apoyar en la pintura mis labios y percibir la tenue fragancia de la orla de cabellos , se me figuró con más evidencia que era persona viviente la que estrechaban mis manos trémulas . Un desvanecimiento se apoderó de mí , y quedé en el sofá como privado de sentido , apretando la miniatura . Cuando recobré el conocimiento ví á mi padre , á mi madre , á mi tía , todos inclinados hacia mí con sumo interés ; leí en sus caras el asombro y el susto ; mi padre me pulsaba , meneaba la cabeza y murmuraba : — Este pulso parece un hilito , una cosa que se va . Mi tía , con sus dedos ganchudos , se esforzaba en quitarme el retrato , y yo , maquinalmente , lo escondía y aseguraba mejor . — Pero chiquillo . . . ¡ suelta , que lo echas á perder ! — exclamaba ella . ¿ No ves que lo estás borrando ? Si no te riño , hombre . . . yo te lo enseñaré cuantas veces quieras ; pero no lo estropees ; suelta , que le haces daño . — Déjaselo — suplicaba mi madre — el niño está malito . — ¡ Pues no faltaba más ! — contestó la solterona . — ¡ Dejarlo ! ¿ Y quién hace otro como ese . . . ni quién me vuelve á mí á los tiempos aquéllos ? ¡ Hoy en día nadie pinta miniaturas . . . eso se acabó . . . y yo también me acabé y no soy lo que ahí aparece ! Mis ojos se dilataban de horror ; mis manos aflojaban la pintura . No sé cómo pude articular : — Usted . . . el retrato . . . es usted . . . — ¿ No te parezco tan guapa , chiquillo ? ¡ Bah ! veintitrés años son más bonitos que . . . que . . . que no sé cuántos , porque no llevo la cuenta ; nadie ha de robármelos ! Doblé la cabeza , y acaso me desmayaría otra vez ; lo cierto es que mi padre me llevó en brazos á la cama , y me hizo tragar unas cucharadas de Oporto . Convalecí presto y no quise entrar más en el cuarto de mi tía . La inspiración TEMPORADA fatal estaba pasando el ilustre Fausto , el gran poeta . Por una serie de circunstancias engranadas con persistencia increíble , todo le salía mal , todo fallido , raquítico , como si en torno suyo se secasen los gérmenes y la tierra se esterilizase . Sin ser viejo de cuerpo , envejecía rápidamente su alma , deshojándose en triste otoñada sus amarillentas ilusiones . Lo que le abrumaba no era dolor , sino atonía de su ardorosa sensibilidad y de su imaginación fecunda .
Назад Сторінка 54 з 128 Сторінка 54 з 128 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.