Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
Después , entre yerbales llovidos donde las palmeras iban enderezándose con miedo , proseguimos la busca de la bestiada , y ambulando siempre , cayó sobre nosotros la noche . Mohíno , trotaba en pos de Correa , al parpadeo de los postreros relámpagos , metiéndonos hasta la cincha en los inundados bajíos , cuando desde el comienzo de una ajarafe divisamos lejanas hogueras que parecían alegrar el monte . « ¡ Allí vivaquean nuestros compañeros , allí están ! » . Y alborozado , principié a gritarles . — ¡ Por Dios , por Dios , cierre la boca que son indios ! Y otra vez nos alejamos por el desierto oscuro , donde comenzaban a himplar las panteras , sin resolvernos a descansar , sin abrigo , sin rumbo , hasta que la aurora tardía abrió su alcázar de oro a nuestra desfalleciente esperanza . Apenas aclaró el día , vimos unos vaqueros que traían por delante la « madrina » de bueyes amaestrados , indispensable en toda faena , pues sirve para aquietar a los toros recién cogidos . Había salido el sol , y , sobre los grandes reflejos que extendía en la llanura , avanzaban las reses descopando la grama . Entre los jinetes que nos saludaron no estaba Fidel , pero Correa los llamó por sus nombres , atropellándose en los detalles del repentino chubasco , de la desaparición de las bestias , del encuentro con los indígenas . — Mano Ugenio , es la primera vez que me « embejuco » de noche en estas sabanas , y pa colmo , con este blanco tan resignao , que ni siquiera tiene los brazos güenos . Ya pensará que soy un zambo indecente . — Eso nos pasa a tóos , mano Antuco : Yanero no bebe caldo ni pregunta por camino ; pero con agua , trueno y relámpago no se puée garantizá . — ¿ Y ustées andaban de « ojeo » ? ¿ Cómo les jué ? — Cochinamente . Nos alegramos de que yoviera y nos vinimos por la tardecita . Toa la noche velamos sin ver ninguna « punta » porque el ganao se asustó con la tronamenta , y no quiso dejá el monte . A la madrugáa salió una manchita de reses , pero no jué posible ojearla , aunque la madrina se portó rebién , convidándola con mugíos . Entonces resolvimos echarle los rangos encima , pa ve qué cogíamos : era puro « vacaje » viejo y se perdió la carrera . Tóos enlazamos sin provecho , menos aquel zambito del interió , que dejó esnucá el cabayo corriendo en la oscuridá . Por eso viene a pie , con la montura en las costiyas . — Mano Tista , — gritó Correa — , venga , móntese en este potro que yo deseo desentumirme . Porque no se creyera que me acoquinaban las fatigas , invoqué el recuerdo de Alicia para avivarme y dije : — Mano Sidoro , ¿ cuántas reses cogieron ayer a lazo ? — Como cincuenta . Pero por la tarde « burriaron » los pescozones y casi hay « vaina » entre Miyán y Fidel . — ¿ Qué pasa ? ¿ Qué pasa ? — Que Miyán se apareció con una gente a decí que menestaba los corrales de Matanegra , pa meté los toros del barajuste , porque venían a cogelos de nuevo . Franco no quiso responderle ni jota , pero cuando vio que habían traído perraje , « le mentó la mamá » . Mientras tanto , los otros , que andan por cierto mal montaos , se asomaron a la madrina y dijeron que los « orejanos » que taban cogíos eran los mesmos que se le jueron a don Barrera , y querían quitarlos por la juerza . Entonces nos prendimos a « muecos » unos con otros , y Franco le tendió la carabina a Miyán .
Назад Сторінка 48 з 159 Сторінка 48 з 159 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.