Un techo claro podría ayudar, pero no siempre igual

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Un techo claro podría ayudar, pero no siempre igual

Un edificio oscuro recibe mucha radiación solar. Alguien propone pintar todos los techos de blanco y pregunta: «¿Sería la solución más sencilla contra el calor?». La respuesta prudente empieza con una distinción: un techo reflectante podría reducir el calentamiento, pero el efecto cambia según el edificio.

La superficie clara refleja más energía que una oscura. En climas cálidos, esa propiedad puede disminuir la temperatura del techo y la demanda de refrigeración. Antes de recomendar una intervención, deberíamos estudiar clima, aislamiento, estado del material y uso interior.

En un edificio bien aislado, el cambio interior podría ser menor. En otro con mucha exposición solar, el efecto puede resultar más visible. También conviene considerar mantenimiento y suciedad, porque una superficie pierde reflectancia con el tiempo. La misma pintura no produce una cifra universal.