Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
— Al castillo de Ceyssat , de Ceyssat . . . . Parece que hay liebres y corzos a puñados , a puñados . . . y en el castillo se pasa bien ; hay mucha gente ; diez y ocho huéspedes . Miranda reunió cuanta energía supo en voz y actitud y dijo al animoso cazador : — Pero mira que Lucía y yo habíamos decidido emprender la vuelta para España . . . dentro de dos o tres días , a lo sumo . . . y como Pilar está así , delicada . . . tu presencia es necesaria aquí . — Anda a paseo ¡ a paseo ! — exclamó Perico , fiel a su sistema de franqueza y desahogo — . ¿ No te podrás aguardar una quincena por darme gusto ? ¿ Qué vas hacer tú en España ? Meterte en León , y vegetar , vegetar . Aquí estás en la luna , en la luna de miel . . . . Nada , nada ; os dejo a mi hermanita , ya sé que estará bien cuidada , bien cuidada . Abur , que es la hora del tren . Te traeré una cabeza de corzo para porta - bastón . . . . — Pero , oye ; mira que . . . . Perico estaba ya en el portal . Miranda le llamó por la ventana ; pero él se volvió risueño , le dijo adiós con la mano y echó a correr hacia la estación . Y he aquí cómo de dos egoísmos venció el más osado , ya que no el más fuerte y grande . Dado estaba Miranda a todos diablos , cuando Duhamel vino a consolarle un poco , asegurándole que la enferma experimentaba de algunos días acá unos asomos de mejoría , y que debía aprovecharlos regresando a España , en busca de clima benigno ; añadiendo , en su chapurrado franco - portugués , que puesto que él pensaba , como casi todos los médicos de consulta en Vichy , salir pronto para París , podrían combinar el viaje juntos , y así vería cómo probaba el movimiento del tren a la enferma , y resolver si necesitaba descanso , o si resistiría volver a España de una vez . Pareció acertadísimo a todos el consejo del médico , y Lucía escribió , bajo el dictado de Pilar , una carta a Perico , encargándole estuviese de vuelta dentro de quince días justos , término fijado por Duhamel para cerrar su temporada de consulta en Vichy . El nuevo arreglo templó un tanto el malhumor de Miranda , consoló a Lucía y regocijó a la enferma , que sobre todas las cosas soñaba con la vuelta a Madrid . Era cierto : la misma constitución endeble de Pilar , ofreciendo menos campo al mal , retrasaba la crisis funesta de su padecimiento ; y así como el huracán , que desgaja encinas , sólo encorva las cañas , la tisis entraba con ímpetu menor en aquel cuerpo linfático , que lo hiciera en uno sanguíneo y pujante . La oquedad de un pulmón estaba infestada de tubérculos , y tenía ya esas brechas terribles que los facultativos denominan cavernas ; pero el otro resistía aún , si bien en esto de pulmones acontece lo que con las manzanas : minutos bastan para perder a la sana , si está al lado de una podrida . De todas suertes , el momentáneo alivio de Pilar era tan patente , que le consentía dar todas las mañanas algunos cientos de pasos por la calle , cogida del brazo de Lucía ; y el alimento no le repugnaba invenciblemente como antes . - XII - A la verdad , infundía tristeza en aquellos días de fin de Octubre , el aspecto de Vichy .
Назад Сторінка 101 з 137 Сторінка 101 з 137 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.