Las obras del Prado regresaron en dos tiempos

Прочитайте цю статтю вголос

Увімкніть мікрофон і читайте у своєму темпі. Слова підсвічуються на ходу, і ніхто не зупиняє вас через одну помилку.

Ваш звук не потрапляє до MovaReader: розпізнає його ваш браузер. Політикою конфіденційності

Увійдіть, щоб ця сесія збереглася в історії читання.

Las obras del Prado regresaron en dos tiempos

En septiembre de 1939, un tren llevó a Madrid varias obras maestras del Museo del Prado. Parecía el final de un único viaje, pero la colección había seguido rutas distintas y una parte ya había regresado meses antes. Para entender la fecha final hay que separar evacuación, depósito, exposición y retornos.

El peligro había empezado en Madrid. Desde noviembre de 1936, los bombardeos impulsaron el traslado de obras hacia Valencia, Barcelona y Figueres. Antes de cruzar la frontera, distintos equipos ya habían protegido, embalado e inventariado miles de piezas durante más de dos años. El conjunto incluía bienes de varios museos, iglesias y colecciones.

En febrero de 1939, setenta y un camiones llevaron la carga hacia Francia. Después, un tren llegó a Ginebra. Las primeras expediciones de regreso salieron en mayo y junio, pero una selección permaneció para una exposición de verano.