La prensa que conserva una tradición y una duda

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La prensa que conserva una tradición y una duda

El Museo Nacional de Colombia conserva una prensa construida hacia 1781. Su ficha presenta como tradición su relación con la traducción de los Derechos del hombre y del ciudadano que Antonio Nariño imprimió en 1794. La atribución no aparece como un hecho probado.

Antes de imprimir una hoja, alguien había compuesto el texto con tipos, había ordenado las piezas y había entintado la superficie. La máquina hacía presión; no escribía ni elegía las palabras. Esa tecnología ayuda a entender el trabajo material de una imprenta de finales del siglo XVIII.

Muchos impresos políticos desaparecieron durante la independencia. Un testimonio citado por el museo describe una quema pública en Bogotá en 1816. Por eso una máquina conservada puede adquirir un valor especial, pero no aporta pruebas sobre el origen de todos los textos perdidos.

La prensa llegó al museo mediante una donación de Eduardo Santos.