Quince años después del huracán Hugo, sorprende que la biomasa hubiera vuelto

Прочитайте цю статтю вголос

Увімкніть мікрофон і читайте у своєму темпі. Слова підсвічуються на ходу, і ніхто не зупиняє вас через одну помилку.

Ваш звук не потрапляє до MovaReader: розпізнає його ваш браузер. Політикою конфіденційності

Увійдіть, щоб ця сесія збереглася в історії читання.

Quince años después del huracán Hugo, sorprende que la biomasa hubiera vuelto

En septiembre de 1989, el huracán Hugo atravesó el bosque experimental de Luquillo, en Puerto Rico. En las parcelas estudiadas redujo aproximadamente a la mitad la biomasa sobre el suelo. Árboles rotos, copas abiertas y grandes cantidades de materia vegetal cambiaron de golpe la luz, los nutrientes y el espacio disponible.

Un bosque puede verse verde poco después de una tormenta. Brotan hojas, crecen especies que aprovechan la luz y las copas empiezan a cerrar los huecos. Esa imagen permite hablar de recuperación, pero no dice qué componente se ha recuperado. Altura, biomasa, número de tallos, riqueza de especies y composición pueden seguir trayectorias diferentes.

Resulta valioso que el equipo hubiera tomado mediciones antes del huracán y después de tres meses, cinco, diez y quince años. Esa ventaja es poco común: