Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
VII LOS « MARINOS » DE ENTONCES Aunque el lector de ultrapuertos quisiera permanecer un ratito en el Paredón , después de terminado el Cabildo , para dar recreo á los ojos contemplando el panorama que se descubre desde allí , describiendo con la vista un arco desde el monte Cabarga hasta el llano de las Presas ; deteniéndola en el cercano fondeadero del Pozo de los Mártires , verdadero bosque de arboladuras , ó en el más próximo aún del Dueso , salpicado de lanchas y barquías del Cabildo , bien ajeno éste á creer que su axioma tradicional de « por mucho que apañes no fundarás en el Dueso , » había de ser desacreditado por el genio emprendedor de las siguientes generaciones , plantando en el Dueso mismo la estación del ferrocarril , emblema del espíritu revolucionario y transformador de las modernas sociedades ; haciendo , por curiosidad , desde lo alto de la escalera , algunas preguntas ( que no quedarán sin sabrosa respuesta ) á los muchachos de lancha , que canturrian ó vocean debajo del Paredón , mientras achican ó desatracan las que están á su cuidado ; ó dando un vistazo , desde el crucero del alto de la cuesta del Hospital , á las dos filas de casas altas , angostas , desvencijadas , adheridas unas á otras , para sostenerse mejor , cargadas de balcones derrengados y de aleros podridos , y los balcones , de redes y de trapajos , con rabas de pulpo y artes de pescar secándose en las paredes del fondo ; y tripas de sardina y piltrafas de bonito por los aires ; y madres desgreñadas y sucias , espulgando á sus hijos , medio desnudos , á la puerta de la calle ; que todo eso , y mucho más que no digo , porque se adivina , y porque no cabe en la pulcritud del arte , era el barrio de los mareantes de Arriba , y en la misma forma continuó siendo durante muchos años ; aunque en la contemplación de éste y del otro espectáculo quiera detenerse , repito , el susodicho lector de ultrapuertos ; y aunque se pare un instante á la puerta de la taberna del tío Sevilla , atestada de marineros que más se ocupan en tomar la mañana que en examinar las cuentas del Cabildo , aún nos queda tiempo sobrado para llegar , poco á poco , á la calle de San Francisco , por la cual discurrían los elegantes de entonces , con sus tuinas de mezclilla verdosa , prenda recién introducida en la indumentaria al uso , y penetrar , con la debida licencia , en casa del capitán de la Montañesa , don Pedro Colindres , más conocido entre la gente de mar por su mote de Bitadura , en el instante de llegar con su señora y su hijo de la misa de once de la Compañía . Y quiero que sea éste el momento de nuestra presentación á él , para que le vean con todas sus empavesadas de señor los que hayan podido verle á bordo , ó desembarcar al día siguiente , con su ropaje del oficio , sin arrastraderas , macizo y basto . No era este personaje de mucha talla : quizá no pasaba de la regular ; pero , en cambio , era doble , sobre todo de espaldas , de brazos y de manos . . . Perdone la impaciencia del lector ; pero necesito tomar esta figura desde más atrás , ab ovo casi , para que resulte con todo el relieve que debe tener en el momento de aparecer en el cuadro . Procuraré ser breve ; pero , aunque no lo consiga , no se apure , pues esta digresión , además del fin inmediato que lleva , ha de ahorrarnos otras por el estilo , despejándonos el terreno en que vamos á entrar ; porque la especie abunda en ejemplares , y ab uno disce omnes .
Назад Сторінка 51 з 231 Сторінка 51 з 231 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.