Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
Resuelto a que no me cogiera la noche cerrada en el camino , saqué al pobre animal que me conducía , los ijares y hasta las asaduras a espolazos . Por un milagro de Dios llegó vivo a casa . Pero llegó al fin , y no tan tarde como iba yo temiéndome a medida que le veía perdiendo fuerzas y tambaleándose por el áspero camino . Por lo que a mí toca , llegué en la misma situación de ánimo que un estudiantillo novel a la cárcel de su colegio , después de haber pasado largas vacaciones con su familia : jurándome a mí propio no volver a salir de Tablanca solo y por aquel camino , para no caer nuevamente en la mala tentación de escaparme . XIII Hablando unos días después con Neluco de esta excursión , me dijo cuando vino al caso : — Pues ahora necesita usted hacer otra , aguas arriba . Respondíle que ya la había hecho con el Cura en una ocasión bastante reciente y de muy placentero recuerdo para mí . Replicóme que con don Sabas sólo había visto yo lo que le convenía a él que viera para los fines que llevaba , y yo necesitaba ver algo más , y aun estaba obligado a ello : por ejemplo , Promisiones . — Atravesé todo el valle — respondí — , y conservo perfectamente su aspecto general en la memoria . — No es bastante — me replicó el médico — . En ese valle hay un pueblo , que es el principal . . . — Le vi también . . . — De lejos . — De lejos y de cerca tiene muy poco que ver . — Exacto — dijo Neluco — ; pero en ese lugarejo hay una casa solariega . . . la de los Gómez de Pomar , sangre de rancio abolengo que corre también por las venas de usted . — Hombre — interrumpió aquí mi tío que estaba presente , mientras Neluco se sonreía como si se burlara de las mismas ponderaciones que iba haciéndome , que veas a Promisiones , bien está ; que conozcas de vista la casona de los Gómez de Pomar , pase también ; pero que lo que queda allí de esa sangre vieja valga la pena de meter su jocico en aquel estragal un cabayeru como tú . . . ¡ pispaju ! eso sí que lo niego a pies juntos . — ¡ Pero si allí no queda gota de esa sangre , don Celso ! — replicó Neluco . — ¡ Mira a quién se lo cuenta ! — respondió mi tío — . Pero de allí es la que queda . . . Dios sabe si en presidio . — Yo me refería a la casa solamente . . . — Que ni siquiera es de « ellos » ya . . . porque los sinvergüenzas desaforaos , la dieron por un pellejo de vino en cuanto faltó el baldragazas que los engendró en una osa montuna . ¡ Cascajo ! mala centella los parta en dos por los riñones . — Y al fin y al postre , ¿ qué viene a importarle ya esa caída a don Marcelo ? ¡ Le toca tan poco del parentesco ! . . . — Di que nada , ¡ cuartajo ! si te paez . ¡ Los hijos de un sobrino carnal de mi madre ! . . . — ¡ Pues digo ! . . . ni un galgo le alcanza ya . . . De todas maneras , si usted no quiere . . . — ¿ Yo ? . . . ¡ A buena parte vas con el reparo ! . . . ¡ Vaya que me gusta ! . . . No , no , lo que es por mí . . .
Назад Сторінка 90 з 269 Сторінка 90 з 269 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.