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El preámbulo que reunió varias voces
La Constitución española de 1978 abre con una serie de voluntades: garantizar, consolidar, proteger, promover, establecer y colaborar. Los infinitivos parecen formar una lista serena y necesaria, como si la nación hubiera hablado siempre con esa cadencia. Sin embargo, el preámbulo fue resultado de una decisión discutida y de una propuesta concreta que cambió durante la tramitación. Leer sus versiones permite ver cómo se fabrica una voz colectiva.
El anteproyecto inicial no llevaba preámbulo. En enero de 1978, Enrique Tierno Galván y Raúl Morodo presentaron una enmienda para insertarlo. Su propuesta empezaba con el pueblo español después de un largo periodo sin régimen constitucional, negación de libertades públicas y desconocimiento de derechos regionales. La frase identificaba una ruptura histórica de manera explícita. A continuación organizaba cinco propósitos: convivencia democrática, Estado de Derecho, protección de ciudadanos y pueblos, sociedad democrática avanzada y relaciones pacíficas.