Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
Llegó la noche del concierto . Se abrieron los salones del Casino , sucursal del café de la Oliva ; hasta hubo su poquito de buffet , a pesar del acuerdo de la Junta , y lo mejor de la población acudió a tomar sorbetes y a contemplar de cerca , y vestidos en traje de sociedad , a los cantantes ilustres que tantas veces había aplaudido viéndolos en las tablas , llenos de abalorios y galones dorados . ¡ Noche solemne para Bonis ! ¡ Noche solemne para Emma ! ¡ Noche solemne para Nepomuceno ! - XII - Ardían en las arañas de cristal muchas docenas de bujías de esperma ; allá , al extremo del salón , sobre una plataforma improvisada , la respetable orquesta de los músicos sedentarios , de los profesores indígenas , inauguraba la fiesta con una sinfonía de su vetusto repertorio : allí estaba el trompa , refractario al italiano y a la afinación ; allí el espiritual violinista Secades , que había soñado con ser un segundo Paganini , que había pasado noches y noches , días y días , buscando en las cuerdas , acariciadas por el arco , ora lamentos de amor sublime , ora imitaciones exactas de los ruidos naturales ; v . gr . : los rebuznos de un jumento . ¡ Sarcasmo de la suerte ! El rebuzno lo había dominado ; su arco había llegado a hablar como la burra de Balaam ; pero la inefable cantinela del amor , los ayes de la pasión sublime , los reservaban aquellas cuerdas para otro arco amante , no para el de Secades . El cual , ya maduro y desengañado , iba prefiriendo su otro oficio de zurupeto , y más atendía ya a la banca y sus gajes que al arte que meciera sus sueños infantiles . Tocaba ya por ganar la pitanza , medio dormido , como sus compañeros , sin fe , sin emulación , apenas conservando un poco de cariño melancólico y de respeto supersticioso a la buena música , a la antigua , despreciando las novedades que traían las compañías de algunos años a aquella parte . Allí estaba también el antiguo figle , don Romualdo , calvo , digno , de gran panza ; en la catedral chirimía , en todo lo profano figle ; casi una gloria provincial . Todo el pueblo , hasta los sordos , reconocía que era maravilloso lo que hacía con su extraño instrumento aquel hombre ; le hacía llorar , reír , hasta casi casi toser . Pues a pesar de tanta fama , la fuerza del tiempo , el desgaste de la admiración , habían echado sobre la celebridad de don Romualdo una capa espesa de indiferencia pública ; bien conocía él que sus paisanos , sin poner un momento en duda su grandeza , se habían cansado de admirarle ; sobrellevaba estas contrariedades ineludibles con una melancolía filosófica y taciturna ; seguía tocando con el esmero de siempre , aunque ya en vano . En resumidas cuentas , estaba triste , desengañado , ni más ni menos que su compañero Secades ; él , sin ilusiones , de vuelta ya de la gloria , yacía en el mismo surco de resignación fría y amarga en que se había acostado Secades , camino de la celebridad . Todo era igual : no haber subido al templo de la Fama y estar de vuelta . A pesar de contarse entre aquellos respetables profesores estas y otras notabilidades , la orquesta sonaba como los tornillos de una máquina sin aceite ; los instrumentos de cuerda estaban asmáticos , sonaban a la madera , como sabe la sidra al barril ; los de bronce eran estridentes sin compasión ; bastaba uno de aquellos serpentones para derribar todas las fortificaciones de cinco Jericós . Afortunadamente el público filarmónico oía la orquesta como quien oye llover .
Назад Сторінка 95 з 178 Сторінка 95 з 178 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.