Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
Cuando volvió en sí se encontró tendido en un banco de madera , a su lado había tres sombras , tres fantasmas , y del vientre de uno de ellos brotaba la luz de un sol que le cegaba con sus llamaradas rojizas . El sol era la linterna del sereno ; las dos sombras restantes la Gorgheggi y Mochi que rociaban el rostro de su amigo con agua del pilón de la fuente vecina . . . . - VI - A la mañana siguiente , a las ocho , despertaron a Bonifacio diciéndole que deseaba verle un señor sacerdote . — ¡ Un sacerdote a mí ! Que entre . Saltó de la cama y pasó al gabinete contiguo a su alcoba ; no puede decirse a su gabinete , pues era de uso común a todos los de casa . Atándose los cordones de la bata saludó a un viejecillo que entraba haciendo reverencias con un sombrero de copa alta muy grande y muy grasiento . Era un pobre cura de aldea , de la montaña , de aspecto humilde y aun miserable . Miraba a un lado y a otro ; y , después de los saludos de ordenanza , pues en tal materia no mostraban gran originalidad ninguno de los interlocutores , el clérigo accedió a la invitación de sentarse , apoyándose en el borde de una butaca . — Pues — dijo — , siendo usted efectivamente el legítimo esposo de doña Emma Valcárcel , heredera única y universal de D . Diego , que en paz descanse , no cabe duda que es usted la persona que debe oír . . . lo que , en el secreto de la confesión . . . se me ha encargado decirle . . . . Sí , señor , a ella o a su marido , se me ha dicho . . . y yo . . . la verdad . . . prefiero siempre entenderme con . . . mis semejantes . . . masculinos , digámoslo así . A falta de usted no hubiera vacilado , créame , señor mío , en abocarme , si a mano viene , con la misma doña Emma Valcárcel , heredera universal y única de . . . . — Pero vamos , señor cura , sepamos de qué se trata — dijo con alguna impaciencia Bonifacio , que lleno de remordimientos aquella mañana , sentía exacerbada su costumbre supersticiosa de temer siempre malas noticias en las inesperadas y que se anunciaban con misterio . — Yo exijo . . . es decir . . . deseo . . . no por mí , sino por el secreto de la confesión . . . lo delicado del mensaje . . . . El cura no sabía cómo concluir ; pero miraba a la puerta , que había quedado de par en par . Como su mujer dormía a tales horas , Bonifacio no tuvo inconveniente en levantarse y cerrar la puerta de la estancia , pues no siendo Emma , nadie se atrevería a pedirle cuenta de aquellos tapujos . — Lo que usted quería era esto , ¿ verdad ? — dijo con aire de triunfo , y como hombre que manda en su casa y que puede a su antojo tener las puertas de su gabinete abiertas o cerradas . — Perfectamente , sí , señor , eso ; secreto , mucho secreto . De usted para mí nada más . . . . Después usted dará cuenta de lo sucedido a su señora esposa . . . o no se la dará ; eso allá usted . . . porque yo no me meto en interioridades . . . . Al fin usted será , naturalmente , el administrador de los bienes de su señora . . . y aunque yo no sé si estos son parafernales o no . . . porque no entiendo . . . y . . . sobre todo no me importa , y , al fin , el marido suele administrarlo todo . . . eso es ; tal entiendo que es la costumbre . . . y como la ley no se opone . . . .
Назад Сторінка 33 з 178 Сторінка 33 з 178 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.