Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
Y volviéndose al médico , le dijo : — Dispénseme , querido Augusto , no sé lo que pienso . Estoy loco . . . Se hará todo , todo lo que la facultad disponga . . . ¿ Qué dice usted ? ¿ Que hoy mismo . . . ? — Sí , cuanto más pronto mejor . Vendrá mi amigo el doctor Ruiz Alonso , cirujano de punta , y . . . Veremos . Creo que practicada con felicidad la amputación , la señorita podrá salvarse . — ¡ Podrá salvarse ! De modo que ni aun así es seguro . . . ¡ Ay , doctor , no me vitupere usted por mi cobardía ! No sirvo para estas cosas . . . Me vuelvo un chiquillo de diez años . ¡ Quién lo había de decir ! ¡ Yo que he sabido afrontar sin un fruncimiento de cejas los mayores peligros . . . ! — Sr . D . Lope — dijo Miquis con triste acento — , en estas ocasiones de prueba se ven los puntos que calza nuestra capacidad para el infortunio . Muchos que se tienen por cobardes resultan animosos , y otros que se creen gallos salen gallinitas . Usted sabrá ponerse a la altura de la situación . — Y será forzoso prepararla . . . ¡ Dios mío , qué trance ! Yo me muero . . . yo no sirvo , D . Augusto . . . — ¡ Pobrecilla ! No se lo diremos claramente . La engañaremos . — ¡ Engañarla ! No se ha enterado usted todavía de su penetración . — En fin , vamos allá , que en estas cosas , señor mío , hay que contar siempre con alguna circunstancia inesperada y favorable . Es fácil que ella , si tanta agudeza tiene , lo haya comprendido , y no necesitemos . . . El enfermo suele ver muy claro . XXIII No se equivocaba el sagaz alumno de Hipócrates . Cuando entraron a ver a Tristana , esta les recibió con semblante entre risueño y lloroso . Se reía , y dos gruesos lagrimones corrían por sus mejillas de papel . — Ya , ya sé lo que tienen que decirme . . . No hay que apurarse . Soy valiente . . . Si casi me alegro . . . Y sin casi . . . porque vale más que me la corten . . . Así no sufriré . . . ¿ Qué importa tener una sola pierna ? Digo , como importar . . . Pero si ya en realidad no la tengo , si no me sirve para nada . . . ! Fuera con ella , y me pondré buena , y andaré . . . con muletas , o como Dios me dé a entender . . . — Hija mía , te quedarás buenísima — dijo don Lope , envalentonándose al verla tan animosa — . Pues si yo supiera que cortándome las dos me quedaba sin reuma , hoy mismo . . . Después de todo , las piernas se sustituyen por aparatos mecánicos que fabrican los ingleses y alemanes , y con ellos se anda mejor que con estos maldecidos remos que nos ha encajado la Naturaleza . — En fin — agregó Miquis — , no se asuste la muñeca , que no la haremos sufrir nada . . . pero nada . . . Ni se enterará usted . Y luego se sentirá muy bien , y dentro de unos cuantos días ya podrá entretenerse en pintar . . . — Hoy mismo — dijo el viejo , haciendo de tripas corazón , y procurando tragarse el nudo que en la garganta sentía — te traigo el caballete , la caja de colores . . . Verás , verás qué cuadros tan bonitos nos vas a pintar . Con un cordial apretón de manos se despidió Augusto , anunciándole su pronta vuelta , sin precisar la hora , y solos Tristana y D . Lope , estuvieron un ratito sin hablarse .
Назад Сторінка 81 з 105 Сторінка 81 з 105 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.