Пропустити текст статті Натисніть на будь-яке слово, щоб побачити переклад
En cuanto a Tristana , ¿ sería , por ventura , aquella su última metamorfosis ? ¿ O quizás tal mudanza era solo exterior , y por dentro subsistía la unidad pasmosa de su pasión por lo ideal ? El ser hermoso y perfecto que amó , construyéndolo ella misma con materiales tomados de la realidad , se había desvanecido , es cierto , con la reaparición de la persona que fue como génesis de aquella creación de la mente ; pero el tipo , en su esencial e intachable belleza , subsistía vivo en el pensamiento de la joven inválida . Si algo pudo variar esta en la manera de amarle , no menos varió en su cerebro aquella cifra de todas las perfecciones . Si antes era un hombre , luego fue Dios , el principio y fin de cuanto existe . Sentía la joven cierto descanso , consuelo inefable , pues la contemplación mental del ídolo érale más fácil en la iglesia que fuera de ella , las formas plásticas del culto le ayudaban a sentirlo . Fue la mudanza del hombre en Dios tan completa al cabo de algún tiempo , que Tristana llegó a olvidarse del primer aspecto de su ideal , y no vio al fin más que el segundo , que era seguramente el definitivo . Tres años habían pasado desde la operación realizada con tanto acierto por Miquis y su amigo , cuando la señorita de Reluz , sin olvidar completamente el arte musical , mirábalo ya con desdén , como cosa inferior y de escasa valía . Las horas de la tarde pasábalas en la iglesia de las Siervas , en un banco , que por la fijeza y constancia con que lo ocupaba , parecía pertenecerle . Las muletas , arrimadas a un lado , le hacían lúgubre compañía . Las hermanitas , al fin , entablaron amistad con ella , resultando de aquí ciertas familiaridades eclesiásticas : en algunas funciones solemnes tocaba Tristanita el órgano , con gran regocijo de las religiosas y de todos los concurrentes . La señora coja hízose popular entre los que asiduamente asistían a los oficios mañana y tarde , y los acólitos la consideraban ya como parte integrante del edificio y aun de la institución . XXIX No tuvo la vejez de D . Lope toda la tristeza y soledad que él se merecía , como término de una vida disipada y viciosa , porque sus parientes le salvaron de la espantosa miseria que le amenazaba . Sin el auxilio de sus primas , las señoras de Garrido Godoy , que en Jaén residían , y sin el generoso desprendimiento de su sobrino carnal el arcediano de Baeza , D . Primitivo de Acuña , el galán en decadencia hubiera tenido que pedir limosna o entregar sus nobles huesos a San Bernardino . Pero aunque las tales señoras , solteronas , histéricas y anticuadas , muy metidas en la iglesia y de timoratas costumbres , veían en su egregio pariente un monstruo , más bien un diablo que andaba suelto por el mundo , la fuerza de la sangre pudo más que la mala opinión que de él tenían , y de un modo discreto le ampararon en su pobreza . En cuanto al buen arcediano , en un viaje que hizo a Madrid trató de obtener de su tío ciertas concesiones del orden moral : conferenciaron ; oyole D . Lope con indignación , partió el clérigo muy descorazonado , y no se habló más del asunto . Pasado algún tiempo , cuando se cumplieron cinco años de la enfermedad de Tristana , el clérigo volvió a la carga en esta forma , ayudado de argumentos en cuya fuerza persuasiva confiaba .
Назад Сторінка 103 з 105 Сторінка 103 з 105 Вперед Читайте далі з перекладом Створіть безкоштовний акаунт: 7 днів Pro, далі 20 перекладів слів на день або платний тариф.