Read this article out loud
Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.
Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy
Sign in to keep this session in your reading history.
El equipo de mi hermano
Hoy mi hermano Leo no quiere ponerse los guantes. Tiene diez años y juega de portero en un equipo de niños. El equipo se llama Las Estrellas. La cancha está cerca de casa. No es un estadio grande. Hay una portería de metal, una grada baja y dos bancos de madera.
La entrenadora se llama Nuria. Llama desde la puerta. «Leo, salimos ya.» Leo mira los guantes y no se mueve. Yo tengo su mochila en la mano. Quiero verlo en la portería. Los martes y los jueves entrena y ríe. Hoy hay partido y está quieto.
Me siento a su lado, en el banco del vestuario. Leo dice: «Los otros niños son muy altos. Yo soy pequeño.» No le prometo una victoria. No sé el resultado. Le digo: «Tú estás en la portería. Dentro de tu área puedes usar las manos.