Cien metros de emoción

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Cien metros de emoción

Clara pone un pie detrás de la línea y quiere correr los cien metros. En su colegio la carrera es en línea recta. En español esta prueba se llama cien metros lisos porque no hay vallas. Ella lo repite en voz baja mientras mueve las piernas. Quiere salir cuando toque y seguir recta hasta la meta.

Muchas pistas de atletismo al aire libre miden cuatrocientos metros a la vuelta. La carrera de Clara no da esa vuelta. Es solo la recta de los cien metros lisos, sin curva. Ella está en la calle cuatro. Delante no hay obstáculos. Está la línea blanca del final y el ruido de las gradas.

El profesor de educación física pide silencio. Clara coloca el otro pie atrás y busca el suelo con las manos. En muchas carreras oficiales de velocidad, los corredores apoyan los pies en tacos de salida.