Construyendo un barco de papel que flota

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Construyendo un barco de papel que flota

En clase, la maestra propuso una competencia: construir un barco de papel y ver cuántas monedas podía llevar. Mientras doblábamos las hojas, yo imaginaba que el mío llegaría hasta una isla. Mi padre nos había enseñado la palabra quilla: una pieza larga que va debajo del casco de algunos barcos. El nuestro no tenía una.

Al ponerlo en un recipiente con agua, flotó. Añadimos una moneda cada vez. El casco bajaba un poco, pero el barco seguía a flote. El equipo de Sara puso cinta adhesiva en su barco; tardó más en mojarse, aunque no era impermeable para siempre.

De pronto, una ola pequeña entró por un borde y nuestro barco se hundió. La maestra explicó la flotabilidad con palabras sencillas: el barco desplaza agua y el agua lo empuja hacia arriba. Si su forma desplaza suficiente agua para sostener el barco y las monedas, flota.