Una noche en el laboratorio del sueño

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Una noche en el laboratorio del sueño

Esta es una historia imaginaria basada en una polisomnografía habitual.

Eva llegó al centro del sueño a las nueve de la noche. Su médica le había recomendado una polisomnografía, una prueba que registra distintas funciones del cuerpo mientras una persona duerme. La habitación parecía un dormitorio sencillo, aunque junto a la cama había una pantalla llena de líneas.

Una técnica colocó sensores en el cuero cabelludo, la cara, el pecho, las piernas y un dedo de Eva. No usó agujas. Los aparatos iban a registrar las ondas cerebrales, los movimientos de los ojos, la actividad muscular, el ritmo cardíaco, la respiración y el nivel de oxígeno en la sangre.

Cuando Eva apagó la luz, comenzó la primera etapa del sueño no REM. Era la transición entre la vigilia y el sueño. Poco después entró en la segunda etapa: