Posidonia seca sobre catorce viviendas de Formentera

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Posidonia seca sobre catorce viviendas de Formentera

Entre 2013 y 2018, el proyecto LIFE Reusing Posidonia desarrolló en Formentera un modelo de edificio residencial con una huella ecológica reducida. El Instituto Balear de la Vivienda participó en la construcción de catorce viviendas de protección pública. El conjunto debía demostrar que una vivienda colectiva podía unir técnicas tradicionales, recursos locales y objetivos climáticos.

La decisión más llamativa estaba sobre las viviendas. En lugar de emplear un aislamiento petroquímico convencional, el equipo utilizó posidonia seca como aislamiento térmico. En la cubierta se colocaron dieciséis centímetros de este material, compactado dentro de palés reutilizados.

La posidonia no fue el único recurso elegido con ese criterio. El proyecto dio prioridad a residuos locales que podían reutilizarse, como madera y paja. También empleó piedra de marès, arcilla, cal hidráulica natural, corcho y paneles de algodón reciclado. Las ventanas eran de madera y tenían baja emisividad.