La firma en la oficina de mi jefe

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La firma en la oficina de mi jefe

Quiero una cosa de la oficina de mi jefe: una firma. En agosto quiero jornada intensiva. Eso es entrar a las ocho y salir a las tres, sin la pausa larga del mediodía. En verano, muchas oficinas en España juntan así el horario. En la mía hace falta su firma.

Su oficina está en el segundo piso, en Zaragoza. No es enorme. Hay un escritorio, su silla y una silla para las visitas. La ventana da a la calle. Encima de la mesa hay papeles, un bolígrafo negro y el formulario de agosto. El papel es lo importante.

Antes de llamar, leo el formulario otra vez. Arriba está mi nombre. Abajo hay una línea vacía. Esa línea es para él. En agosto el mediodía en Zaragoza es muy caluroso, y yo prefiero trabajar por la mañana, seguido.