El email formal de la ventana

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El email formal de la ventana

La ventana del salón no cierra. Por la noche entra aire frío. Quiero una visita de la agencia. Esta agencia no quiere una llamada. Quiere un email formal. Yo quiero enviarlo hoy, claro y corto. Así lo leen.

La ventana tiene un pestillo viejo. Lo bajo con la mano y no engancha. La hoja queda abierta un dedo. No quiero una obra en el piso. Quiero una visita corta. Alguien de la agencia puede mirar el pestillo.

En un email formal el asunto dice el motivo. El saludo habitual no es «Hola». Se escribe Estimado o Estimada, y se trata de usted. Al final van Atentamente y el nombre completo.

Abro el correo en la cocina, al lado de la ventana. Primero escribo deprisa: «Hola, ¿qué tal? La ventana está fatal.»

Lo leo en voz alta y lo borro entero.