Pedir café en la oficina

Read this article out loud

Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.

Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy

Sign in to keep this session in your reading history.

Pedir café en la oficina

En la oficina de Marina, en Madrid, hay una pausa corta por la mañana. Marina quiere un café antes de volver a su mesa. Leo está al lado de la cafetera, con una carpeta en la mano. La máquina tiene tres botones: café solo, cortado y agua caliente.

Marina mira los botones y mira a Leo.

"¿Qué café quieres?" pregunta.

"Un café solo, por favor", dice Leo. "Sin azúcar."

"Yo quiero un cortado", dice Marina.

Pone una taza en la máquina y pulsa café solo. Sale un café muy oscuro. No cae leche. Marina deja esa taza a la izquierda. Es la de Leo.

Pone una segunda taza. Su mano va al botón de agua caliente. Lo mira. No quiere agua. Mueve el dedo y pulsa cortado. Sale café, y después un poco de leche.