Un kilo de naranjas

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Un kilo de naranjas

Rosa está en su frutería. Es una tienda pequeña, en una calle tranquila. Por la mañana pone la fruta en una mesa, cerca de la puerta. Así la gente ve las naranjas primero. Hoy Rosa quiere venderlas. Hay muchas, juntas. Huelen bien y la piel está brillante.

Entra un hombre. Se llama Andrés. Lleva una bolsa vacía y se para delante de la mesa. Quiere naranjas para hacer zumo en casa. Mira la fruta un momento. Luego mira a Rosa y pregunta: «¿Son dulces?»

Rosa toma una naranja y se la enseña. Esta naranja no tiene golpes. La piel está firme. Rosa responde: «Sí. Esta sirve para un zumo.» También le dice algo más: en Valencia hay muchos naranjos, y la naranja de Valencia es muy conocida en España. Andrés escucha y pide un kilo.

En esta frutería la fruta se vende por kilos.