El diente de Marta

Read this article out loud

Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.

Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy

Sign in to keep this session in your reading history.

El diente de Marta

Marta tiene siete años y esta mañana pierde un diente. Sale en el desayuno, pequeño y blanco. Lo envuelve en un papel y lo guarda en el bolsillo todo el día. Esta noche espera al Ratoncito Pérez. Primero quiere lavarse la boca: entre los dientes todavía hay comida, y no quiere dormir así.

En la cena muerde una manzana. Al masticar sale saliva, y la saliva ayuda a limpiar la boca. El caramelo se queda en el plato: el azúcar da comida a las bacterias. Esas bacterias comen los restos que quedan entre los dientes y producen ácido. El ácido ataca el esmalte, la capa de fuera del diente, y abre agujeros pequeños. Esos agujeros son caries. La palabra no cambia: una caries, dos caries. El esmalte es el material más duro del cuerpo, más duro que los huesos, pero el ácido lo rompe poco a poco.