La gravedad nos mantiene

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La gravedad nos mantiene

Inés lanza una pelota hacia arriba en el patio, ya tarde. Quiere verla quieta en el aire un momento. La pelota sube, se detiene y vuelve a sus manos. Lo intenta otra vez. Siempre vuelve. Inés mira a su hermano, Mateo. Quiere saber por qué la pelota no se queda arriba.

Mateo toma la pelota y abre la mano. No la empuja. Cae sola hasta el suelo. La gravedad tira hacia la Tierra. No se ve, pero nos mantiene en el suelo. Por eso Inés puede caminar: levanta un pie y el otro sigue abajo. La pelota hace lo mismo. No se va al cielo. Vuelve.

Todos los objetos tienen gravedad, pero la de una pelota es demasiado pequeña para notarla. La gravedad de la Tierra sí se nota. La Tierra es grande y pesada, y por eso la pelota del patio cae aquí.