Spanish quantifiers: visita de fin de semana (A2)
Spanish story with 20+ cuantificadores alguno/ninguno/mucho/poco forms. A2 reading with translation.
Fin de semana de visita familiar
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Practises Spanish quantifiers algún, ningún, mucho and poco in the mixed phase.
Level: A2Focus: Spanish quantifiers A2: algún, ningún, mucho, poco; 20+ cuantificadores
Me llamo Lucía. Este fin de semana vienen mis tíos de Sevilla, y organizamos casa con detalle para que descansen cómodos sin gastar de más.
Preparamos algún cuarto invitado con sábanas limpias y muchas toallas dobladas en armario. Dejamos pocos adornos sobre mesita para libros y gafas, y ningún cable suelto cerca de la cama.
En cocina compramos algún vino suave y mucha fruta de temporada. Hay poco espacio en nevera, así que ningún plato elaborado prepararemos el viernes; preferimos cocinar sábado con calma.
El sábado pasearemos algún rato por centro histórico y visitaremos museo pequeño con entradas reservadas. Llevaremos pocos bolsos para caminar ligero, y ningún paraguas grande porque pronóstico anuncia sol.
El domingo compartiremos comida larga con conversación tranquila. Algún vecino pasará a saludar, habrá muchas historias familiares repetidas con cariño y poca prisa por despedida.
Cuando se vayan, quedará algún recuerdo bonito, mucho silencio útil en casa y ningún arrepentimiento por no haber planificado con antelación.
El viernes por la noche prepararemos habitación con sábanas limpias otra vez y alguna lamparita cálida en mesita. Dejaremos pocos objetos personales nuestra en salón, para que encuentren mucho espacio para descansar después del viaje largo en coche.
El sábado al mediodía serviremos sopa casera y ensalada sencilla. Compraremos algún pan especial en horno del barrio, y reservaremos poco vino para brindis discreto. Ningún plato exótico arriesgado prepararemos, porque prefieren sabores familiares cuando llegan cansados.
El domingo antes de marcharse, haremos fotos grupales en portal. Algunos vecinos saludarán al pasar, habrá muchas despedidas breves y poca tristeza porque sabemos que volverán pronto en puente otoñil.
Durante la visita propondremos algún paseo corto por mercado local. Compraremos pocos recuerdos comestibles, muchas historias para contar después y ningún itinerario demasiado apretado que canse a los invitados.
Cuando recojamos casa el lunes, notaremos algún rastro de conversación en aire tranquilo. Mucho orden recuperado, pocos platos en fregadero y ninguna sensación de vacío porque la visita dejó huella afectiva positiva.
El sábado por la noche prepararemos habitaciones con detalle extra. Dejaremos alguna botella de agua en mesita, muchas toallas dobladas en armario y pocos objetos personales nuestra en baño compartido.
El domingo al desayuno serviremos pan tostado, mermelada casera y café suave. Habrá alguna conversación sobre recuerdos de infancia, muchas risas en mesa pequeña y ninguna prisa por terminar antes de tiempo.
Después de despedida guardaremos sábanas lavadas y algún postre envuelto para tía que viaja con hambre moderada. Queremos que lleven pocos recuerdos pesados en maleta, pero mucho cariño en memoria del fin de semana.
El lunes volveremos a rutina normal con sensación agradable. Tendremos algún mensaje de agradecimiento en chat familiar, mucho ánimo para semana laboral y ninguna nostalgia excesiva porque sabemos que pronto repetiremos visita.
Guardaremos fotos del fin de semana en carpeta compartida. Habrá alguna imagen graciosa en cocina, muchas sonrisas en sofá y pocos momentos formales, que es exactamente como nos gusta recordar visitas familiares. Esos recuerdos valen más que cualquier objeto decorativo en estantería.
Antes de la próxima visita prepararemos lista corta de actividades posibles.
Preparamos algún cuarto invitado con sábanas limpias y muchas toallas dobladas en armario. Dejamos pocos adornos sobre mesita para libros y gafas, y ningún cable suelto cerca de la cama.
En cocina compramos algún vino suave y mucha fruta de temporada. Hay poco espacio en nevera, así que ningún plato elaborado prepararemos el viernes; preferimos cocinar sábado con calma.
El sábado pasearemos algún rato por centro histórico y visitaremos museo pequeño con entradas reservadas. Llevaremos pocos bolsos para caminar ligero, y ningún paraguas grande porque pronóstico anuncia sol.
El domingo compartiremos comida larga con conversación tranquila. Algún vecino pasará a saludar, habrá muchas historias familiares repetidas con cariño y poca prisa por despedida.
Cuando se vayan, quedará algún recuerdo bonito, mucho silencio útil en casa y ningún arrepentimiento por no haber planificado con antelación.
El viernes por la noche prepararemos habitación con sábanas limpias otra vez y alguna lamparita cálida en mesita. Dejaremos pocos objetos personales nuestra en salón, para que encuentren mucho espacio para descansar después del viaje largo en coche.
El sábado al mediodía serviremos sopa casera y ensalada sencilla. Compraremos algún pan especial en horno del barrio, y reservaremos poco vino para brindis discreto. Ningún plato exótico arriesgado prepararemos, porque prefieren sabores familiares cuando llegan cansados.
El domingo antes de marcharse, haremos fotos grupales en portal. Algunos vecinos saludarán al pasar, habrá muchas despedidas breves y poca tristeza porque sabemos que volverán pronto en puente otoñil.
Durante la visita propondremos algún paseo corto por mercado local. Compraremos pocos recuerdos comestibles, muchas historias para contar después y ningún itinerario demasiado apretado que canse a los invitados.
Cuando recojamos casa el lunes, notaremos algún rastro de conversación en aire tranquilo. Mucho orden recuperado, pocos platos en fregadero y ninguna sensación de vacío porque la visita dejó huella afectiva positiva.
El sábado por la noche prepararemos habitaciones con detalle extra. Dejaremos alguna botella de agua en mesita, muchas toallas dobladas en armario y pocos objetos personales nuestra en baño compartido.
El domingo al desayuno serviremos pan tostado, mermelada casera y café suave. Habrá alguna conversación sobre recuerdos de infancia, muchas risas en mesa pequeña y ninguna prisa por terminar antes de tiempo.
Después de despedida guardaremos sábanas lavadas y algún postre envuelto para tía que viaja con hambre moderada. Queremos que lleven pocos recuerdos pesados en maleta, pero mucho cariño en memoria del fin de semana.
El lunes volveremos a rutina normal con sensación agradable. Tendremos algún mensaje de agradecimiento en chat familiar, mucho ánimo para semana laboral y ninguna nostalgia excesiva porque sabemos que pronto repetiremos visita.
Guardaremos fotos del fin de semana en carpeta compartida. Habrá alguna imagen graciosa en cocina, muchas sonrisas en sofá y pocos momentos formales, que es exactamente como nos gusta recordar visitas familiares. Esos recuerdos valen más que cualquier objeto decorativo en estantería.
Antes de la próxima visita prepararemos lista corta de actividades posibles.
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Spanish quantifiers A2: algún, ningún, mucho, poco; 20+ cuantificadores
Practises Spanish quantifiers algún, ningún, mucho and poco in the mixed phase.
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