Skip the article text Tap any word to see its translation
Fué a la mañana siguiente , muy temprano , cuando Cooper , siguiendo el rastro de sangre , halló a Yaguaí muerto al borde del pozo del bananal . De pésimo humor volvió a casa , y la primer pregunta de Julia fué por el perro chico . — ¿ Murió , papá ? — Sí , allá en el pozo … es Yaguaí . Cogió la pala , y seguido de sus dos hijos consternados , fué al pozo . Julia , después de mirar un momento inmóvil , se acercó despacio a sollozar junto al pantalón de Cooper . — ¡ Qué hiciste , papá ! — No sabía , chiquita … Apártate un momento . En el bananal enterró a su perro , apisonó la tierra encima , y regresó profundamente disgustado , llevando de la mano a sus dos chicos , que lloraban despacio para que su padre no los sintiera . LOS PESCADORES DE VIGAS El motivo fué cierto juego de comedor que míster Hall no tenía aún , y su fonógrafo fué quien le sirvió de anzuelo . Candiyú lo vió en la oficina provisoria de la Yerba Company , donde míster Hall maniobraba su fonógrafo a puerta abierta . Candiyú , como buen indígena , no manifestó sorpresa alguna , contentándose con detener su caballo un poco al través delante del chorro de luz , y mirar a otra parte . Pero como un inglés , a la caída de la noche , en mangas de camisa por el calor , y con una botella de whisky al lado , es cien veces más circunspecto que cualquier mestizo , míster Hall no levantó la vista del disco . Con lo que vencido y conquistado , Candiyú concluyó por arrimar su caballo a la puerta , en cuyo umbral apoyó el codo . — Buenas noches , patrón ¡ Linda música ! — Sí , linda — repuso míster Hall . — ¡ Linda ! — repitió el otro . — ¡ Cuánto ruido ! — Sí , mucho ruido — asintió míster Hall , que hallaba no desprovistas de profundidad las observaciones de su visitante . Candiyú admiraba los nuevos discos : — ¿ Te costó mucho a usted , patrón ? — Costó … qué ? — Ese hablero … los mozos que cantan . La mirada turbia , inexpresiva e insistente de míster Hall , se aclaró . El contador comercial surgía . — ¡ Oh , cuesta mucho ! … ¿ Usted quiere comprar ? — Si usted querés venderme … — contestó llanamente Candiyú , convencido de la imposibilidad de tal compra . Pero míster Hall proseguía mirándolo con pesada fijeza , mientras la membrana saltaba del disco a fuerza de marchas metálicas . — Vendo barato a usted … ¡ cincuenta pesos ! Candiyú sacudió la cabeza , sonriendo al aparato y a su maquinista , alternativamente : — ¡ Mucha plata ! No tengo . — ¿ Usted qué tiene , entonces ? El hombre se sonrió de nuevo , sin responder . — ¿ Dónde usted vive ? — prosiguió míster Hall , evidentemente decidido a desprenderse de su gramófono . — En el puerto . — ¡ Ah ! yo conozco usted … ¿ Usted llama Candiyú ? — Así es . — ¿ Y usted pesca vigas ? — A veces , alguna viguita sin dueño … — ¡ Vendo por vigas ! … Tres vigas aserradas . Yo mando carreta . ¿ Conviene ? Candiyú se reía . — No tengo ahora . Y esa … maquinaria , tiene mucha delicadeza ? — No ; botón acá , y botón acá … yo enseño . ¿ Cuándo tiene madera ? — Alguna creciente … Ahora debe venir una . ¿ Y qué palo querés usted ? — Palo rosa . ¿ Conviene ? — ¡ Hum ! … No baja ese palo casi nunca … Mediante una creciente grande , solamente . ¡ Lindo palo ! Te gusta palo bueno , a usted . — Y usted lleva buen gramófono . ¿ Conviene ?
Back Page 72 of 99 Page 72 of 99 Next Keep reading with translations Create a free account: 7 days of Pro, then 20 word translations a day or a paid plan.