Skip the article text Tap any word to see its translation
— Pero eso es . . . — dijo el yerno , por decir algo . — Eso es envidia , hijo , nada más que envidia . — Envidia de un hijo . . . ! Y un padre ! — Sí , y la más natural . La envidia no puede ser entre personas que no se conocen apenas . No se envidia al de otras tierras ni al de otros tiempos . No se envidia al forastero , sino los del mismo pueblo entre sí ; no al de más edad , al de otra generación , sino al contemporáneo , al camarada . Y la mayor envidia entre hermanos . Por algo es la leyenda de Caín y Abel . . . Los celos más terribles , tenlo por seguro , han de ser los de uno que cree que su hermano pone ojos en su mujer , en la cuñada . . . Y entre padres e hijos . . . — Pero y la diferencia de edad en este caso ? — No importa ! Eso de que nos llegue a oscurecer aquel a quien hicimos . . . — Y del maestro al discípulo ? — preguntó Abel . Joaquín se calló , clavó un momento su vista en el suelo , bajo el que adivinaba la tierra , y luego añadió , como hablando con ella , con la tierra : — Decididamente , la envidia es una forma de parentesco . Y luego : — Pero hablemos de otra cosa , y todo esto , hijo , como si no lo hubiese dicho . Lo has oído ? — No ! — Cómo que no ? . . . — Que no he oído lo que antes dijiste . — Ojalá no lo hubiese oído yo tampoco ! — y la voz le lloraba . XXXIII Solía ir Helena a casa de su nuera , de sus hijos , para introducir un poco de gusto más fino , de mayor elegancia , en aquel hogar de burgueses sin distinción , para corregir — así lo creía ella — los defectos de la educación de la pobre Joaquina , criada por aquel padre lleno de una soberbia sin fundamento y por aquella pobre madre que había tenido que cargar con el hombre que otra desdeñó . Y cada día dictaba alguna lección de buen tono y de escojidas maneras . — Bien , como quieras ! — solía decirle Antonia . Y Joaquina , aunque recomiéndose , resignábase . Pero dispuesta a rebelarse un día . Y si no lo hizo fué por los ruegos de su marido . — Como usted quiera , señora — le dijo una vez y recalcando el usted , que no habían logrado lo dejase al hablarle ; — yo no entiendo de esas cosas ni me importa . En todo eso se hará su gusto . . . — Pero si no es mi gusto , hija , si es . . . — Lo mismo da ! Yo me he criado en la casa de un médico , que es ésta , y cuando se trate de higiene , de salubridad , y luego que nos llegue el hijo , de criarle , sé lo que he de hacer , pero ahora , en estas cosas que llama usted de gusto , de distinción , me someto a quien se ha formado en casa de un artista . — Pero no te pongas así , chicuela . . . — No , si no me pongo . Es que siempre nos está usted echando en cara que si esto no se hace así , que si se hace asá . Después de todo no vamos a dar saraos ni tés danzantes .
Back Page 51 of 59 Page 51 of 59 Next Keep reading with translations Create a free account: 7 days of Pro, then 20 word translations a day or a paid plan.