Skip the article text Tap any word to see its translation
Pues , sí , teólogos eminentes , bravos guerreros , conquistadores , santos , obispos , poetas , políticos , toda suerte de hombres esclarecidos florecieron en esta humilde tierra del ajo . . . No , no hay en la cristiandad pueblo más ilustre que el nuestro . Sus virtudes y sus glorias llenan toda la historia patria y aun sobra algo . . . Vamos , veo que lo que usted tiene es sueño : buenas noches . . . Pues , sí , no cambiaría la gloria de ser hijo de esta noble tierra por todo el oro del mundo . Augusta llamáronla los antiguos , augustísima la llamo yo ahora , porque ahora , como entonces , la hidalguía , la generosidad , el valor , la nobleza , son patrimonio de ella . . . Con que buenas noches , querido Pepe . . . se me figura que usted no está bueno . ¿ Le ha hecho daño la cena ? . . . Razón tiene Alonzo González de Bustamante en su Floresta amena al decir que los habitantes de Orbajosa bastan por sí solos para dar grandeza y honor a un reino . ¿ No lo cree usted así ? — ¡ Oh ! sí , señor , sin duda ninguna — repuso Pepe Rey , dirigiéndose bruscamente a su cuarto . XI La discordia crece En los días sucesivos Rey hizo conocimiento con varias personas de la población y visitó el Casino , trabando amistades con algunos individuos de los que pasaban la vida en las salas de aquella corporación . Pero la juventud de Orbajosa no vivía constantemente allí , como podrá suponer la malevolencia . Veíanse por las tardes en la esquina de la catedral y en la plazoleta formada por el cruce de las calles del Condestable y la Tripería , algunos caballeros que gallardamente envueltos en sus capas estaban como de centinela viendo pasar la gente . Si el tiempo era bueno , aquellas eminentes lumbreras de la cultura urbsaugustense se dirigían , siempre con la indispensable capita , al titulado paseo de las Descalzas , el cual se componía de dos hileras de tísicos olmos y algunas retamas descoloridas . Allí la brillante pléyade atisbaba a las niñas de D . Fulano o de D . Perencejo , que también habían ido a paseo , y la tarde se pasaba regularmente . Entrada la noche , el Casino se llenaba de nuevo , y mientras una parte de los socios entregaba su alto entendimiento a las delicias del monte , los otros leían periódicos , y los más discutían en la sala del café sobre asuntos de diversa índole , como política , caballos , toros , o bien sobre chismes locales . El resumen de todos los debates era siempre la supremacía de Orbajosa y de sus habitantes sobre los demás pueblos y gentes de la tierra . Eran aquellos varones insignes lo más granado de la ilustre ciudad , propietarios ricos los unos , pobrísimos los otros , pero libres de altas aspiraciones todos . Tenían la imperturbable serenidad del mendigo , que nada apetece mientras no le falte un mendrugo para engañar el hambre y el sol para calentarse . Lo que principalmente distinguía a los orbajosenses del Casino era un sentimiento de viva hostilidad hacia todo lo que de fuera viniese . Y siempre que algún forastero de viso se presentaba en las augustas salas , creíanle venido a poner en duda la superioridad de la patria del ajo , o a disputarle por envidia las preeminencias incontrovertibles que Natura le concediera .
Back Page 43 of 130 Page 43 of 130 Next Keep reading with translations Create a free account: 7 days of Pro, then 20 word translations a day or a paid plan.