Skip the article text Tap any word to see its translation
— XVIII — Las nubes pardas , opacas , anchas como estepas , venían del Oeste , tropezaban con las crestas de Corfín , se desgarraban y deshechas en agua , caían sobre Vetusta , unas en diagonales vertiginosas , como latigazos furibundos , como castigo bíblico ; otras cachazudas , tranquilas , en delgados hilos verticales . Pasaban y venían otras , y después otras que parecían las de antes , que habían dado la vuelta al mundo para desgarrarse en Corfín otra vez . La tierra fungosa se descarnaba como los huesos de Job ; sobre la sierra se dejaba arrastrar por el viento perezoso , la niebla lenta y desmayada , semejante a un penacho de pluma gris ; y toda la campiña entumecida , desnuda , se extendía a lo lejos , inmóvil como el cadáver de un náufrago que chorrea el agua de las olas que le arrojaron a la orilla . La tristeza resignada , fatal de la piedra que la gota eterna horada , era la expresión muda del valle y del monte ; la naturaleza muerta parecía esperar que el agua disolviera su cuerpo inerte , inútil . La torre de la catedral aparecía a lo lejos , entre la cerrazón , como un mástil sumergido . La desolación del campo era resignada , poética en su dolor silencioso ; pero la tristeza de la ciudad negruzca ; donde la humedad sucia rezumaba por tejados y paredes agrietadas , parecía mezquina , repugnante , chillona , como canturia de pobre de solemnidad . Molestaba ; no inspiraba melancolía sino un tedio desesperado . Frígilis prefería mojarse a campo raso , y arrastraba consigo a Quintanar lejos de Vetusta , cerca del mar , a las praderas y marismas solitarias de Palomares y Roca Tajada , donde fatigaban el monte y la llanura , persiguiendo perdices y chochas en lo espeso de los altozanos nemorosos ; y en las planicies escuetas , melancólicos y quejumbrosos alcaravanes , nubes de estorninos , tordos de agua , patos marinos , y bandadas obscuras de peguetas diligentes . Para estas excursiones lejanas , don Víctor contaba con el beneplácito de su esposa . Se salía al ser de día , en el tren correo , se llegaba a Roca Tajada una hora después , y a las diez de la noche entraban en Vetusta silenciosos , cargados de ramilletes de pluma y como sopa en vino . Allá en las marismas de Palomares , don Víctor solía echar de menos el teatro . « ¡ Si el tren saliese dos horas antes , menos mal ! » . Frígilis no echaba de menos nada . Su devoción a la caza , a la vida al aire libre , en el campo , en la soledad triste y dulce , era profunda , sin rival : Quintanar compartía aquella afición con su amor a las farsas del escenario . Frígilis en el teatro se aburría y se constipaba . Tenía horror a las corrientes de aire , y no se creía seguro más que en medio de la campiña , que no tiene puertas . Crespo tenía bien definida y arraigada su vocación : la naturaleza ; Quintanar había llegado a viejo sin saber « cuál era su destino en la tierra » , como él decía , usando el lenguaje del tiempo romántico , del que le quedaban algunos resabios . Era el espíritu del ex - regente , de blanda cera ; fácilmente tomaba todas las formas y fácilmente las cambiaba por otras nuevas . Creíase hombre de energía , porque a veces usaba en casa un lenguaje imperativo , de bando municipal ; pero no era , en rigor , más que una pasta para que otros hiciesen de él lo que quisieran .
Back Page 327 of 604 Page 327 of 604 Next Keep reading with translations Create a free account: 7 days of Pro, then 20 word translations a day or a paid plan.