Skip the article text Tap any word to see its translation
La copa aquella estaba en la sala de doña Lupe ; mas no se encendía nunca . Maximiliano sabía su procedencia , así como la de un bargueño y un armario soberbio que en la alcoba estaban . La mesa en que el estudiante escribía entró en la casa de la misma manera , y la vajilla buena que se usaba en ciertos días fue adquirida por la quinta parte de su valor , en pago de un pico que adeudaba una amiga íntima . Doña Silvia había hecho el negocio , que doña Lupe no se atreviera a tanto . Un centro de plata , dos bandejas del mismo metal y una tetera que la señora mostraba con orgullo , habían ido a la casa empeñadas también por una amiga íntima y allí se quedaron por insolvencia . Maximiliano se había enterado de muchos pormenores concernientes a los manejos de su tía . Las alhajas , vestidos de señora , encajes y mantones de Manila que pasaban a ser suyos , tras largo cautiverio , vendíalos por conducto de una corredora llamada Mauricia la Dura . Esta iba a la casa con frecuencia en otros tiempos ; pero ya apenas corría , y doña Lupe la echaba muy de menos , porque aunque era muy alborotada y disoluta , cumplía siempre bien . Asimismo había podido observar Maximiliano en su propia casa lo implacable que era su tía con los deudores , y de este conocimiento vino el inspirado juicio que formuló de esta manera : « Si me caso con Fortunata y si la suerte nos trae escaseces , antes pediremos limosna por las calles que pedir a mi tía un préstamo de dos pesetas . . . Mientras más amigos , más claros » . - IV - Nicolás y Juan Pablo Rubín . — Propónense nuevas artes y medios de redención - i - Hallábase doña Lupe , en el fondo de su alma , inclinada a la transacción lenta que imponían las circunstancias ; mas no quiso dar su brazo a torcer ni dejar de mostrar una inflexibilidad prudente , hasta tanto que viniese Juan Pablo y hablaran tía y sobrino de la inaudita novedad que había en la familia . Una mañana , cuando Maximiliano estaba aún en la cama no bien dormido ni despierto , sintió ruido en la escalera y en los pasillos . Oyó primero patadas y gritos de mozos que subían baúles , después la voz de su hermano Juan Pablo ; y lo mismo fue oírla , que sentir renovado en su alma aquel pícaro miedo que parecía vencido . No tenía malditas ganas de levantarse . Oyó a su tía regateando con los mozos por si eran tres o eran dos y medio . Después , le pareció que Juan Pablo y su tía hablaban en el comedor . ¡ Si le estaría contando aquello . . . ! Seguramente , porque su tía era muy novelera , y no le gustaba de que ciertas cosas se le enranciaran dentro del cuerpo . Oyó luego que su hermano se lavaba en el cuarto inmediato , y cuando doña Lupe entró para llevarle toallas , cuchichearon largo rato . Maximiliano calculó que probablemente hablarían de la herencia ; pero no las tenía todas consigo . Trataba de darse ánimos considerando que su hermano era el más simpático de la familia , el de más talento y el que mejor se hacía cargo de las cosas .
Back Page 282 of 784 Page 282 of 784 Next Keep reading with translations Create a free account: 7 days of Pro, then 20 word translations a day or a paid plan.