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Antes de las doce sonarán los cuartos
En la próxima Nochevieja, muchas personas esperarán las doce campanadas del reloj de la Puerta del Sol. A medianoche, el reloj marcará las horas y muchas personas comerán una uva con cada golpe. Sin embargo, antes sonarán los cuartos, unas señales distintas que todavía no anunciarán el nuevo año.
El reloj está en la Real Casa de Correos y funciona desde el siglo XIX. Tiene mecanismos separados para el movimiento, las horas y los cuartos. Poco antes de medianoche baja una gran bola del templete. Ese movimiento sirve como aviso visual previo. Después llegan los cuartos y, tras una pausa, empiezan las campanadas principales.
La diferencia importa porque los cuartos tienen otro ritmo. Si una persona empieza las uvas demasiado pronto, termina antes de la medianoche. Las retransmisiones explican la secuencia y muestran la esfera, pero desde una casa no se ve el mecanismo interior.