La ciudad que añadió salidas para la misma agua

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La ciudad que añadió salidas para la misma agua

El drenaje del Valle de México no nació como una obra única. Hoy reúne canales, ríos entubados, estaciones de bombeo, lagunas y túneles profundos. Cada parte responde a una etapa de una ciudad que creció sobre una cuenca cerrada. Además, su suelo se ha hundido de forma desigual.

Durante siglos, distintos proyectos buscaron sacar agua fuera del valle. Cuando la zona urbana se extendió, una superficie mayor dejó de absorber lluvia. Además, el hundimiento había reducido la utilidad de estructuras que dependían de la pendiente. Entre 1967 y 1975 se desarrolló el Emisor Central como otra ruta profunda.

El Emisor Central tampoco resolvió para siempre el problema. La población siguió aumentando y el sistema necesitaba mantenimiento. Cuando comenzaron las obras del Túnel Emisor Oriente en 2008, las autoridades ya habían comprobado el riesgo de depender de una sola gran salida.