Read this article out loud
Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.
Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy
Sign in to keep this session in your reading history.
La pirámide antigua con una silueta también moderna
La Pirámide del Sol de Teotihuacán tiene casi dos mil años, pero la forma que reconoce hoy un visitante no pertenece por completo al momento antiguo. La estructura había perdido revestimientos y había sufrido cambios cuando comenzaron las grandes exploraciones modernas.
En 1905, el gobierno de Porfirio Díaz eligió Teotihuacán para las celebraciones del centenario de la independencia. Leopoldo Batres dirigió trabajos de liberación y reconstrucción hasta 1910. La intervención buscaba estudiar el edificio y también prepararlo como emblema público.
El registro actual del INAH señala una modificación concreta: Batres reconstituyó de forma arbitraria un quinto cuerpo. La reconstrucción no se limitó a retirar tierra. Ordenó una silueta moderna según la interpretación disponible en ese momento.
Durante más de un siglo, nuevos túneles y excavaciones han añadido información. Un túnel de más de cien