Lo que Stonehenge mostraba antes de que se hubiera abierto una zanja

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Lo que Stonehenge mostraba antes de que se hubiera abierto una zanja

Una excavación permite tocar capas, recoger objetos y fechar materiales. También destruye la disposición exacta que intenta estudiar. En Stonehenge, donde el paisaje protegido contiene monumentos visibles y estructuras enterradas, esa tensión convierte la geofísica en una herramienta esencial: permite elegir preguntas antes de retirar tierra.

Entre 2010 y 2014, el Stonehenge Hidden Landscapes Project recorrió miles de hectáreas con varios instrumentos. El radar de penetración terrestre envió señales al suelo y registró reflejos. Los magnetómetros midieron pequeñas variaciones magnéticas. Otros sensores respondieron a conductividad y resistencia. Cada método veía propiedades físicas distintas.

Una señal circular no era todavía una vivienda, una tumba o un hoyo. Podía proceder de una zanja, una piedra, un relleno o incluso una alteración más reciente. Los investigadores combinaron formas, profundidad, relación con otros rasgos y conocimiento arqueológico para construir interpretaciones.