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Éste , dijo el varón alado , advierte que no tanto es estante de libros , cuanto Atlante de un cielo . Aquí exclamó Critilo : ¡ Oh , fruición del entendimiento ! ¡ Oh , tesoro de la memoria , realce de la voluntad , satisfacción del alma , paraíso de la vida ! Gusten unos de jardines , hagan otros banquetes , sigan éstos la caza , cébense aquéllos en el juego , rocen galas , traten de amores , atesoren riquezas con todo género de gustos y de pasatiempos ; que para mí no hay gusto como el leer ni centro como una selecta librería . Hizo señal de leva el varón alado , mas Critilo : Eso no , dijo , sin ver primero en persona la hermosa Sofisbella , que un tal cielo como éste no puede dejar de tener por dueño al mismo sol . Suplícote , oh conductor alado , quieras introducirme ante su divina presencia . Que ya me la imagino idea de beldades , ejemplar de perfecciones . Ya me parece que admiro la serenidad de su frente , la perspicacia de sus ojos , la sutileza de sus cabellos , la dulzura de sus labios , la fragancia de su aliento , lo divino de su mirar , lo humano de su reir , el acierto con que discurre , la discreción con que conversa , la sublimidad de su talle , el decoro de su persona , la gravedad de su trato , la majestad de su presencia . Ea , acaba , ¿ en qué te detienes ? que cada instante que tardas , se me vuelve eternidades de pena . Cómo se desempeñó el varón alado , cómo logró Critilo su dicha , veremos , después de dar noticia de lo que le aconteció á Andrenio , en la gran plaza del vulgo . CRISI V Plaza del populacho y corral del vulgo . Estábase la Fortuna , según cuentan , bajo su soberano dosel , más asistida de sus cortesanos , que asistiéndoles , cuando llegaron dos pretendientes de dicha á solicitar sus favores . Suplicó el primero le hiciese dichoso entre personas , que le diese cabida con los varones sabios y prudentes . Miráronse unos á otros los curiales y dijeron : Éste se alzará con el mundo . Mas la Fortuna , con semblante mesurado y aun triste , le otorgó la gracia pretendida . Llegó el segundo y pidió , al contrario , que le hiciese venturoso con todos los ignorantes y necios . Riéronlo mucho los del cortejo , solemnizando gustosamente una petición tan estraña . Mas la Fortuna , con rostro muy agradable , le concedió la suplicada merced . Partiéronse ya entrambos tan contentos , como agradecidos , abundando cada uno en su sentir . Mas los áulicos , como siempre están contemplando el rostro de su príncipe y brujuleándole los afectos , notaron mucho aquel tan extravagante cambiar semblantes de su reina . Reparó también ella en su reparo y muy galante les dijo : ¿ Cuál destos dos , pensáis vosotros , oh cortesanos míos , que ha sido el entendido ? ¿ Creeréis , que el primero ? Pues sabed que os engañáis de medio á medio . Sabed que fué un necio . No supo lo que pidió . Nada valdrá en el mundo . ¡ Este segundo sí que supo negociar ! Éste se alzará con todo . Admiráronse mucho y con razón , oyendo tan paradojo sentir ; mas desempeñóse ella , diciendo :
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