El mundo que casi pesa demasiado para ser planeta

Read this article out loud

Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.

Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy

Sign in to keep this session in your reading history.

El mundo que casi pesa demasiado para ser planeta

Cuando un telescopio detecta un objeto que gira alrededor de una estrella lejana, la palabra planeta parece natural. Pero algunos compañeros son decenas de veces más masivos que Júpiter y otros orbitan objetos que ni siquiera son estrellas. Una observación precisa no basta: hace falta una regla que indique qué relaciones cuentan como sistemas planetarios. La comisión no dice que todo compañero masivo deje de ser planeta por una cifra aislada, porque el límite depende también de la composición y de la arquitectura del sistema.

La Comisión F2 de la Unión Astronómica Internacional mantiene una definición de trabajo para exoplanetas. Su primer límite se relaciona con la fusión del deuterio. Para una composición semejante a la del Sol, suele situarse alrededor de trece masas de Júpiter. Por encima de ese umbral, el