Patrimonio mundial: el caso de las islas Galápagos

Read this article out loud

Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.

Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy

Sign in to keep this session in your reading history.

Patrimonio mundial: el caso de las islas Galápagos

Las islas Galápagos estuvieron entre los primeros bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial y fueron el primer bien natural de la Lista. En la ficha de la UNESCO aparecen cuatro criterios naturales: belleza y fenómenos excepcionales, historia de la Tierra, procesos ecológicos y biodiversidad. Juntos describen por qué el archipiélago tiene un valor universal excepcional. No prometen, sin embargo, que ese valor vaya a conservarse por sí solo.

El criterio geológico mira unas islas que nacen y cambian sobre un punto caliente. Las occidentales son más jóvenes y activas; las orientales, más antiguas y erosionadas. El criterio ecológico observa cómo el aislamiento, las corrientes y la llegada de organismos produjeron comunidades singulares. El de biodiversidad destaca especies endémicas, desde tortugas hasta aves y plantas que no viven de forma natural en otros lugares.