Dos Partenones de libros y dos finales distintos

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Dos Partenones de libros y dos finales distintos

Marta Minujín construyó un Partenón de libros en Buenos Aires en 1983 y otro en Kassel en 2017. La forma arquitectónica unía ambas obras, pero los lugares, los libros y el momento político cambiaban su significado. No fue una pieza idéntica trasladada de una ciudad a otra, sino una idea reactivada bajo condiciones nuevas.

La primera instalación se levantó en la avenida 9 de Julio al final de la última dictadura argentina. Sus libros habían estado prohibidos y volvieron al espacio público cuando la democracia se restablecía. La estructura era temporal. Después de inclinarse, permitió que el público retirara volúmenes. El monumento dejó de ser una pared de títulos para convertirse en circulación recuperada.

En 2017, documenta 14 construyó en Friedrichsplatz una réplica a escala real del templo ateniense. El lugar no era neutral: allí se habían quemado libros durante el nazismo en 1933.