Skip the article text Tap any word to see its translation
Mallea , en tanto que agitaba aquel malhadado pleito , un mes antes de la muerte del joven , había dejado de salir a la calle ; hablaba a cuantos veía de su negocio , y , a cada momento , se le sorprendía abstraído , sacando una cuenta , cuyos números figuraba con el dedo en el aire . Los feudos y reyertas en las ciudades de provincia , son como todos saben , asuntos que glosan todas las mañanas los corrillos de comadres ; y bajo aquel sistema de gobierno , donde no hay vida pública , donde es bueno callarse sobre todo , las cuestiones domésticas ocupan la atención pública y llenan , en lugar de periódicos , debates , partidos , proyectos , noticias y leyes , los ocios de las personas más graves . La muerte del joven Oro conmovió hasta los cimientos la ciudad entera . Larga procesión de vecinos condolidos acompañaba al panteón el fúnebre carro , cuando cruje el rodado , rómpese , y es fuerza descender el féretro en la puerta misma del infortunado Mallea , que estaba a la sazón sacando afanado aquella fatal cuenta que lo traía confundido . La maledicencia se decía por lo bajo , con ojos espantados , " ¡ castigo de Dios ! " , mientras que los jueces que habían con su inepcia traído este desenlace de una cuestión de cifras que no habían sabido aclarar en seis años , echaban plantas también de creer que hay una Providencia que castiga las malas acciones . ¡ Ya se ve , el crimen allí no es crimen , si lo comete el funcionario ! El último resto de razón abandonó desde entonces a Mallea , y llorando día y noche , y borrajeando papel sin tregua , se fue desfigurando , carcomido por la duda , sacando su cuenta siempre por aclararla , aullando , cuando el llanto de sus ojos se había agotado , hasta que expiró después de un suplicio de muchos años , que hacían más agudo el amor y la estimación que conservaba por el joven que había mirado como hijo , y su propia honradez ; pues que en todo este triste negocio , no hubo más que terquedad de carácter y pasiones desbordadas , que no supo ni quiso refrenar la injusticia e ineptitud de los jueces . Los Sayavedras En el barrio de Puyuta había antes un antiguo pino , cuyo tronco sirve hoy de sostén del presbiterio en la iglesia de los Desamparados , el único edificio público construido en estos tiempos de barbarie , y un modelo de ignorancia de las reglas de la arquitectura , que un día será visitado con asombro por generaciones más ilustradas . Conocí a los dos últimos descendientes del soldado de este apellido ; fue el uno sentenciado a muerte por asesinato . El otro , llamado el indio Sayavedra , de talla gigantesca , de alma torva , fue bandido de profesión en Mendoza y San Juan y llamado por su fama de desalmado al servicio de la federación en 1839 , cuando el desembarque de Lavalle . Hubo de lancearme el 18 de noviembre de 1840 en la plaza , apellidándome salvaje y fue seis años después ajusticiado por crimen de asesinato . Así las cualidades guerreras de los abuelos degeneran en vandalismo , cuando las sociedades decaen y se degradan . ¡ Ay de los hijos que se están educando en la escuela de los mueran y de la violencia !
Back Page 16 of 159 Page 16 of 159 Next Keep reading with translations Create a free account: 7 days of Pro, then 20 word translations a day or a paid plan.