La carta de Malaspina mide una costa y revela un programa

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La carta de Malaspina mide una costa y revela un programa

Una carta manuscrita de 1791 representa la costa noroccidental de América entre los paralelos 57 y 60 grados y 30 minutos norte. El catálogo la atribuye a los reconocimientos de las corbetas Descubierta y Atrevida. Sondas, posiciones y perfiles convertían una navegación concreta en información reutilizable. El documento mide con rigor, pero también habla con la voz de una institución imperial.

La expedición dirigida por Alejandro Malaspina entre 1789 y 1794 tenía objetivos científicos y administrativos. Debía mejorar cartas náuticas, observar recursos, describir puertos y reunir colecciones naturales. Un dato de latitud podía reducir riesgos para otros barcos; un plano portuario podía interesar además al comercio, la defensa y el gobierno. La utilidad política no vuelve falsa la observación. Explica por qué esa observación recibió fondos, instrumentos y archivo.

El nombre Malaspina simplifica una producción colectiva.