La Flaca: una nación dibujada como cuerpo exhausto

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La Flaca: una nación dibujada como cuerpo exhausto

El primer número de La Flaca apareció en Barcelona el 27 de marzo de 1869, fecha deducida por la Biblioteca de Catalunya a partir del propio ejemplar. Su cabecera mostraba una matrona escuálida apoyada en el escudo de España y, a sus pies, un león igualmente famélico. La corona de laurel no componía una celebración serena: sobre cuerpos reducidos casi a los huesos, el emblema nacional contradecía cualquier imagen de prosperidad.

La sátira impresa trabaja sin la entonación de una conversación. Para reconstruirla hay que unir elementos que la página distribuye entre dibujo, rótulo, pie y artículos. Una figura exhausta bajo un nombre que parece apodo no demuestra por sí sola una tesis política precisa. Sí establece una tensión: el país personificado contradice cualquier lenguaje triunfal que pretendiera describirlo como robusto y próspero.

El contexto inmediato importa.