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Un monasterio que se convirtió en fábrica y después en museo
En la orilla del Guadalquivir, en Sevilla, hay un edificio que ha cambiado de vida muchas veces. Hoy es la sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, pero antes fue monasterio, cuartel y fábrica. Varias etapas dejaron huellas que todavía se ven.
La historia empieza con el barro. Según el propio centro, la zona era rica en arcillas por su cercanía al río, y en la época almohade, en los siglos XII y XIII, se convirtió en un centro de producción alfarera. Las cavidades que dejaba la extracción dieron nombre al paraje: Las Cuevas.
En 1399, el arzobispo de Sevilla Gonzalo de Mena fundó allí un monasterio cartujo, Santa María de las Cuevas, que tuvo gran influencia religiosa y política durante siglos. Cristóbal Colón se alojó en su hospedería, y