Una estación de tren llena de libros

Read this article out loud

Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.

Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy

Sign in to keep this session in your reading history.

Una estación de tren llena de libros

El sábado pasado, Lucía fue con su clase a la Casa de la Literatura Peruana, en Lima. El edificio está cerca del Palacio de Gobierno, a orillas del río Rímac. Pero antes no era una casa de libros: era la estación de Desamparados.

La guía les explicó la historia. Terminaron de construir la estación en 1912, y funcionaba como estación del Ferrocarril Central. Muchos años después, el edificio cambió de uso. Hoy guarda la memoria de decenas de autores peruanos.

Los estudiantes recorrieron las salas y leyeron poemas cortos en voz alta. Después entraron en la Biblioteca Mario Vargas Llosa. Tiene una colección grande y unos vitrales bellísimos. Para Lucía, fue la sala más bonita del edificio.

En el bus, de vuelta al colegio, Lucía pensó en los trenes antiguos y en los viajeros de entonces.