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El estadio de mi ciudad
Unai vive en Gijón. El estadio de su ciudad es El Molinón, el campo del Sporting. No lo tiene al lado de casa. Hay que tomar el autobús. Unai quiere entrar y ver el césped de cerca, sin un partido y sin ruido. Su abuelo conoce la puerta principal. Unai cree que, si no hay partido, el estadio está abierto.
No lo está. El muro es alto y liso. Las puertas grandes están cerradas con llave. Un señor sale de una caseta pequeña y niega con la cabeza.
«Hoy no se visita», dice. «El campo está dentro. Desde aquí no se ve.»
Unai quiere una foto en una grada, no en la acera. El abuelo no discute. Pone la mano abierta en el muro.
«El césped sigue ahí», dice. «Yo lo recuerdo. Tú hoy conoces la puerta.